| .. |

|
La
Mejorana. |
Nombre
artístico de Rosario Monje, Cádiz 1862 - Madrid, 1922. Bailaora y cantaora. Madre de
Pastora Imperio y Victor Rojas, Su vida artística fue efímera, solamente tres años de
profesionalidad, por su retirada tras contraer matrimonio con el sastre de torero Victor
Rojas.
Fue figura de los cafés cantantes sevillanos El Burrero y Silverio. Fernando el de
Triana, tras una serie de elogios exaltativos de su belleza, dejó descrita su forma de
presentarse ante el público y de actuar:
"Su figura era escultural y cuidaba siempre de vestir los colores que más la
hermoseaban, pero siempre su bata de cola, de percal, y su gran mantón de Manila.
Preciosos zapatos calzaban sus diminutos pies, y ya no sabemos más; pues al Café de
Silverio había quién llegaba muy temprano para coger un asiento delantero con el fin de
verle a La Mejorana siquiera dos dedos por encima de los tobillos, y a las cuatro de la
mañana, cuando terminaba el espectáculo, se marchaba a la calle sin haber logrado su
propósito ... Cuando salía bailando y terminaba la falseta, hacía una parada en firme,
y al compás de la fiesta (de palmas sordas), se cantaba ella misma estos juguetillos que
a la vez bailaba y, mientras tanto, había cristiano que se limpiaba la baba cuatro o
cinco veces, pues sin darse cuenta, se quedaban embobados: "Yo soy blanca y te diré/
la causa de estar morena: / que estoy adorando a un sol / y con sus rayos me quema
..." Como final de este detalle, otra vez la fiesta animada; segunda cantiña del
cantaor de turno, ovación delirante, y las mayores atenciones para la sublime
bailaora."
Fernando Quiñones ha evocado sus valores artísticos con el siguiente comentario:
"Débesele una fundamental innovación en los bailes flamencos de mujer: Rosario
Monje es la primera que levantó mucho los brazos en la danza, prestando con ello a la
figura femenina extraordinario aire y majestad. La novedad, que ocasionó en principio
gran sorpresa, fue aceptada enseguida por la afición y los profesionales inteligentes,
creándose así toda una nueva estética del flamenco para bailaoras: la estética que,
afianzada después canónica y radicalmente por Pastora Imperio, priva, con carácter
exclusivo, en nuestros días. Como cantaora fue también Rosario La Mejorana más que
decorosa intérprete de soleares, y admirable de bulerías y cantiñas en general y
alegrías en particular; aportó a este último cante un juguetillo de su creación."
El Niño de la Albarizuela
Datos extraidos del Diccionario Flamenco
de Jose Blas Vega y Manuel Rios Ruiz
Cinterco - 1985.
|
.. |