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EL SORDERA,
Nombre artístico de ManueI Soto Monje y apodo heredado de su abuelo, a quién se lo
aplicaban por defecto físico, Jerez de la Frontera (Cádiz), 1927. Cantaor. Descendiente
de Paco La Luz, sobrino de La Serrana, de La Sordita y de Tío José de Paula y padre dc
José v Vicente Soto. Se inició profesionalmente en el Café Plata y oro de su tierra
natal. alternando con El Borrico, El Semita y otros artistas de la localidad, hasta 1944.
En 1945 obtuvo el premio de saetas, dedicándose a las reuniones y fiestas íntimas y
pasando, en 1953, al tablao sevillano El Guajiro. En 1958 ganó el concurso de cante
organizado por el Tablao La Cueva del Pájaro Azul de Cádiz.
Formó parte después de los elencos de María Rosa y de Manuela Vargas, con los que
recorrió países de Europa, América y Asia. A continuación realizó sus primeras
grabaciones discográficas y trabajó en los tablaos madrileños de El Duende, Los
Canasteros y Las Brujas. Al serle concedida la Copa Jerez, otorgada por la Cátedra de
Flamencología y Estudios Folklóricos Andaluces, y grabar su primer disco en solitario,
acompañado a la guitarra por Félix de Utrera, ofreció un recital en el Club Urbis de
Madrid. con el que inició una nueva etapa artística. ofreciendo recitales en peñas
flamencas y emprendiendo su participación en los festivales andaluces. En 1983, se le
otorga el Premio Nacional de Cante de la Cátedra de Flamencología. y obtiene. en 1984.
un gran triunfo en el Teatro Alcalá Palace de Madrid, durante los festivales de la Cumbre
Flamenca.
Dominador de toda la gama de los estilos jerezanos. su personalidad artística ha sido
comentada por críticos v flamencólogos a lo largo de su trayectoria, opiniones de las
que transcribimos una selección: Manuel Ríos Ruiz: «El triunfo de El Sordera es el de
la esperanza. pues pese a cuantas dificultades ha tenido en su camino artístico, toda una
época primera difícil, éstas le han servido para forjarse en conciencia y depurar toda
su herencia flamenca, injertándole el rajo de su voz. que tiene su particular sonío,
quejumbroso y diríamos astillado, crujío y de rancio eco, una personalidad grave y
vibrante, recortá, que le prestan originalidad a sus bulerías por soleá, a sus soleares
y siguiriyas. Y junto a todo ello su temperamento cantaor, impulsivo e intuitivo,
desgarrado donde los haya, siguiendo el compás entre achuchones de angustia vital y de
duende interno sobresaltado. Una manera de cantar sentidísima y clamante, que en
ocasiones alcanza cotas de inefable definición. El cante de El Sordera es un cante
estremecido siempre, que parece en algunos instantes imposible de que cuaje. de que pueda
ser redondeado pero que sorprendentemente llega a su remate puntual por el milagro de la
capacidad artística, de un don natural que se escapa de toda lógica y técnica. Un cante
en definitiva. salido de los adentros como un borbotón de fatiga telúrica música y
profundo sentimiento». Fernando Quiñones: «La ejecutoria cantaora de Manuel Soto
Sordera le viene hasta del nombre. Haber nacido en Jerez y llamarse Manuel Soto, como su
ya mítico paisano Manuel Torre, es ya un compromiso y una promesa que El Sordera -afin
además al gran desaparecido en cuanto a ilustre tronco gitano y a búsquedas y
mantenimientos de pureza en los cantes- tiene muy en su conciencia flamenca y su
sabiduría expresiva». Juan de la Plata: «Los fandangos de su paisano El Gloria los
borda Manuel Soto; igualmente que las bulerías de la calle Nueva y la calle Cantarería,
del barrio gitano donde nació. Jerez está siempre presente en su cante y en lo que dice
y en todo cuanto siente este cantaor grande y serio, que domina las siguiriyas y las
soleares, las alegrías y muchos otros cantes del sur luminoso donde aprendió a cantar,
criando su voz solera, lo mismo que el vino seco y valiente de su tierra. Pero sobre todo,
El Sordera es un fandanguero grandioso, al que hay que escuchar muchas veces, ya que es un
creador de la mejor estirpe jerezana. Un maestro de Jerez».
El Niño de la Albarizuela
Datos extraidos del Diccionario Flamenco
de Jose Blas Vega y Manuel Rios Ruiz
Cinterco - 1985.
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