Inicio

Triste y Azul

Crónicas

 

     
..


Presencia y difusión universal del arte flamenco



MANUEL RÍOS RUIZ


La convocatoria del VIII Flamenco Festival, que recorrerá varios países, nos brinda la ocasión de contemplar la difusión y valoración del la música autóctona más importante de Occidente. Indiscutiblemente, el arte flamenco goza actualmente de gran atención en los cinco continentes. Y para algunos, tamaño reconocimiento artístico es algo nuevo, pero no podemos olvidar que el devenir del género en el mundo viene de lejos, si recordamos, por ejemplo, que en 1889, la bailaora La Macarrona, entusiasmó al público en el Gran Teatro de la Exposición de París, y que el sevillano Maestro Otero, en 1892, llevó sus cuadros flamencos a la Exposición parisina y también a Londres, con motivo de la coronación del Rey Jorge V. Efemérides que significan el interés que el flamenco despertaba más allá de nuestras fronteras.

Y fue a partir de la primera década del pasado siglo, cuando los espectáculos flamencos, adquirieron una continua presencia en Europa y América. En 1911, La Argentina se presentó en el Teatro Le Jardín de París, iniciado una estadía en el extrajero hasta Buenos Aires (1915) y Nueva York (1916). Mientras que Pastora Imperio debutaba en el continente americano en 1914. Al año siguiente, es Vicente Escudero, quien inicia su periplo universal en el Teatro de la Opera de París, y Antonio de Bilbao (que era sevillano), estrena el espectáculo “El embrujo de Sevilla” en el Teatro Alhambra londinense.

Más adelante, en los años veinte, el empresario ruso Diaghilief conforma cuadros flamencos y, en 1921, los presenta en Londres y París, con decorados de Picasso. Luego, aparecen Antonio y Rosario y Carmen Amaya. Antonio y Rosario, todavía Los Chavalillos Sevillanos, en 1937, se estrenan en el Teatro Maravillas de Buenos Aires, para seguidamente recorrer América, siendo significativas sus actuaciones en la sala Waldorf-Astoria de Nueva York. La trayectoria de Antonio con sus cantaores y guitarristas por el mundo ha sido digna de encomio hasta su presentación en Sapporo (Japón), en 1979. En cuanto a Carmen Amaya, que llegó a América también en 1937, hay que apuntar su triunfal permanencia, sus películas en Hollywood, su actuación en la Casa Blanca, regalándole el presidente Roosevelt una chaquetilla bolera con incrustaciones de diamantes, y su éxito en Londres, en 1850, compartiendo la portada de la reviste “Life” con la Reina inglesa, que le felicitó entusiasmada. Como pie de foto se leía: “Dos reinas frente a frente”.

Después, serían La Argentinita y su hermana Pilar López, Rafael de Córdoba, José Greco, Roberto Jiménez, Manolo Vargas, Roberto Iglesias, Luisillo, Maeiemma, Lucero Tena, Maria Rosa, Rosa Durán, Antonio Gades, Cristina Hoyos, Manuela Vargas y otros intérpretes relevantes, quienes han difundido el flamenco por todo el orbe, sin olvidar la labor al respecto de la guitarra desde Sabicas, que comenzó sus conciertos en 1936, hasta los últimos valores, pasando por Manolo Cano, Mario Escudero, Serranito, Paco de Lucía y Manolo Sanlúcar. Y con ellos cantaores de la talla de Antonio Mairena, Fosforito, El Lebrijano, El Sernita o Chano Lobato, que en los años cincuenta y sesenta, formaron parte de las compañías en gira, aparte de Pepe de la Matrona, José Menese o Camarón de la Isla, que ofrecieron recitales en coliseos y universidades europeas, junto a la difusión discográfica.

No puede extrañar la valoración que ha alcanzado en nuestros días el flamenco universalmente, ni la acogida que recibe de la afición exterior el Flamenco Festival, dado que los antecedentes son claramente importantes. Ahora, nos encontramos con tablaos en los más dispares lugares del mundo, especialmente en Japón, y peñas flamencas en Europa y América, así como academias de baile, cante y guitarra. Incluso con festivales tradicionales, entre ellos el de Mont de Marsans. En el imperio musical del flamenco no se pone nunca el sol.


MANUEL RÍOS RUIZ

 

 

Inicio

¿Quieres escribirnos? Por favor, escribe a
tristeyazul@tristeyazul.com

¿Errores? Por favor, escribe a
webmaster@tristeyazul.com