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TERREMOTO - Siempre nos quedará Jerez...


Manuel Naranjo Loreto

Terremoto* Terremoto. Centro Andaluz de Flamenco Vol.4. Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco. Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

EL titular propuesto en este artículo es una frase que alguna vez le oído decir a Enrique Montiel en un arrebato de rebeldía ante los avatares por los que pasa nuestro flamenco. A estas alturas y teniendo en cuenta las disponibilidad de nuevos testimonios podemos decir que no se ha contado toda la historia del cante de Jerez, por una parte la flamencología no ha sabido atomizar su decurso histórico-social y, por otra, no ha primado de construir el largo proceso que le ha llevado ser lo que es: una música viva que es hija de su tiempo y que por lo tanto está a merced de los elementos. Es por tanto obligado plantear actualmente que el flamenco se habrá de analizar desde un punto de vista holístico, es decir, se tendrá que extraer cada realidad del universo flamenco como un todo distinto de la suma de las partes que lo componen.

Fernando Terremoto ha sido una de las grandes figuras que ha dado el flamenco pero al mismo tiempo el paradigma de intérprete que marca vínculos excluyentes con la geografía en la que habita, mucho se dice de su procedencia santiaguera, de sus ascendentes de La Plazuela, pero poco espacio le ha dedicado la flamencología a su barrio de La Asunción, un enclave al que fueron a parar Tío Borrico, los Paulera, Paco Laberinto, la saga de Los Pacote, Juan Morao y Fernandita Jiménez, los Méndez, Roque Ramírez, Capullo, el guitarrista Joselito Soto, José El Trompeta, Ana Peña, Cantarote, y un largo etcétera sin olvidar, ya digo, el protagonista del registro que hoy presentamos, Fernando Fernández Monje “Terremoto de Jerez”.

Esta grabación que ha sido editada por el Centro Andaluz de Flamenco procedente de los fondos de Ricardo Pachón, no es un testimonio musical al uso ya que una atenta escucha nos presenta a un intérprete con total entrega aún cuando manifiesta en dos ocasiones distintas que se haya convaleciente lo que no impide que nos entregue una ejecución sin mácula. Exigente con su público, Terremoto le otorga a éste la capacidad de escoger el repertorio que desea escuchar, a cambio se muestra estricto a la hora de compartir su cante: hay que saber “estar”, el silencio también forma parte del ceremonial del que el público también es oficiante.

En torno a su figura gravita un universo que por cercano raya en lo cotidiano o doméstico, la dedicatoria a su amigo Patuli, el homenaje a su primo José que tiene un kiosco en La Asunción “que no se puede aguantar”. No obstante hay algo en la obra de Fernando que queda manifiestamente meridiano: el vínculo con su “mare Luisa“ y sus dos hijas Luisa y Juana; es en suma un matriarcado el que regula sus sentimientos.

Fernando Terremoto propuso su propio viaje iniciático, un viaje cantado para iniciados que evoca los conocidos versos del romance del Conde Arnaldos: “Yo no digo mi canción, sino a quien conmigo va“.01

El disco recoge dos momentos distintos, uno en Jerez y otro en Bornos, acompañado por Manuel Morao y Enrique de Melchor muestra a todas luces la brillantez y la fuerza sobrecogedora de su voz, un eco, que dirían los flamencos, difícil de igualar.05

Es Terremoto fiel mantenedor de los cantes jerezanos, sus soleares, al menos en este disco, son soleares de “transición”, marcando vínculos entre la soleá y la bulería de ahí que el cante por soléa en la voz de “Perillo” sea de una marcada elegancia y donaire, resultan interesantes las dos maneras de resolver el cante de Frijones en la primera no formula ni variación ni improvisación sobre el tema original y sin embargo en la segunda se acerca más al patrón fijo ya conocido con la variación-repetición tan característica del segundo verso.

A lo largo de la grabación prima la soleá corta suya mesura poética posee mejores cualidades plástica para la impetuosa voz de Fernando consiguiendo con ello bellos contrastes.

Las bulerías sentaron plaza en la voz de Terremoto y que en el corte tres de esta grabación son un alarde de compás y arte donde queda manifiestamente porqué vericuetos anduvieron sus ancestros familiares, baste escuchar “En la Calle Nueva hay un almacén” y “Ahora me voy con mi mare Manuela” caracterizadas por la forma de acentuar la melodía y las maneras concebir el ritmo a través de figuraciones rítmicas de valores cortos.03

El cuarto cante son los archíconocidos tientos “No te pongas colorá” a lo que Fernando supo dar un toque muy personal.04

Así mismo destacan dos cortes dedicados al cante por seguiriyas donde curiosamente repite casi el mismo texto, la seguiriya “ Contempladme a mi mare Luisa" 02 y “ Dos días señalaitos de Santiago y Santa Ana “, 06 ambas clásicas del repertorio de Manuel Torre y que en la voz de Fernando adquieren otra dimensión, especialmente en la primera seguiriya donde la repetición del primer y segundo verso hasta tres veces acentúa el carácter dramático de la misma. Cuarenta y tanto minutos reveladores que ponen en valor la figura de quien fue uno de los grandes del cante de Jerez, habrá pues que felicitar a CAF por haber llevado a cabo la recuperación de estos materiales sonoros ya que vienen a aportar nuevos testimonios en torno a las grandes figuras de nuestro flamenco.

Publicado en el Diario de Jerez / 14/11/2009








   

 

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