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EL COMPROMISO Y LA GENEROSIDAD DE MANOLO SANLÚCAR.

(publicado en El Olivo nº 88, febrero 2001, especial "Manolo Sanlúcar").

Por Norberto Torres Cortés.

 

Manolo Sanlúcar comparte con Serranito y Paco de Lucía el afán de búsqueda y superación de la técnica con la elaboración de un mayor virtuosismo a la vez que amplia el horizonte musical del flamenco. Por sus referencias geográficas (Sanlúcar de Barrameda) y filiales (su padre fue discípulo del tocaor jerezano Javier Molina), evolucionará tecnicamente el toque jerezano. Hombre inquieto con una enorme capacidad de trabajo, el análisis de su extensa y variada obra subraya tres cualidades a la hora de valorar su personalidad: ser un hombre con una excepcional capacidad de trabajo, profundamente andaluz, y por ello poseedor de un exquisita sensibilidad orientada hacia la búsqueda de lo bello. A ello podemos añadir una generosidad y dotes pedagógicas fuera de lo común para brindar a sus alumnos el resultado de este intenso trabajo y una obsesión: lograr el reconocimiento del mundo musical académico y el derecho a la igualdad como cultura musical diferente. Su discografía refleja esta curiosidad para, desde la guitarra flamenca y el flamenco, abordar varios géneros musicales desde el rock y el pop andaluces, pasando por la música ligera, la copla o el folclore andaluz y sobre todo la composición clásica, con formaciones de cámara a dúo, trío, quarteto, hasta la orquesta sinfónica (1).

Su influencia en la guitarra actual se aprecia en los aspectos siguientes:

  • Preocupación por la pedagogía y la enseñanza. Desde 1982 que impartió el Curso Internacional "Sanlúcar", pasando por la III Bienal de Sevilla, hasta los cursos que imparte anualmente en el Festival Internacional de la Guitarra de Córdoba, o la formación integral en su propia casa (2), no ha dudado en formar y apoyar la carrera guitarrística de varios de los más destacados solistas de hoy como entre otros, Vicente Amigo, Rafael Riqueni, Juan Carlos Romero o el Niño de Pura. Sin su magisterio, dificilmente estos concertistas hubieran podido desarrollar su carrera profesional. Si el avance de los recursos pedagógicos ha dado un salto espectacular en estos últimos años, conviene recordar que Sanlúcar fue pionero en la enseñanza impartida desde Andalucía, poniendo al alcance del joven guitarrista vocacional su virtuosismo y su peculiar filosofía sobre la música, el flamenco y la guitarra, en un momento donde el acceso a este virtuosismo y a esta forma de concebir el flamenco era más que difícil.

  • El lirismo y la búsqueda de lo bello que cruzan su obra se reflejan en la exquisitez actual de las melodías de solistas como Vicente Amigo o Rafael Riqueni.

  • A nivel armónico, ha desarrollado desde principios de los años 80 procesos modulantes cada vez más complejos, hasta culminar en su obra reciente Locura de Brisa y Trino (2000) donde llega a razonarlos en el marco de un sistema musical que pertenece y amplia el modalismo. Estos procesos forman parte hoy del nuevo lenguaje armónico de la guitarra flamenca.

  • Sus incursiones en la llamada música "clásica", con la búsqueda tímbrica de formaciones intrumentales a la vez clásicas y flamencas o andaluzas, han servido de modelo a los concertistas de hoy que han explorado también esta vía.

  • Con el percusionista Tino Di Geraldo que forma parte de su grupo, ha introducido una percusión que goza cada vez más del favor de los artistas flamencos, las tablas indias.

 

Manolo Sanlúcar y el modalismo.

El sistema musical de Manolo Sanlúcar pertenece al modalismo puesto que está basado en la utilización de modos. Desde el punto de vista musical, esta noción de modalismo corresponde a dos sistemas musicales:

  • El modalismo tradicional o "arcáico" que es un sistema no-armónico monódico, es decir constituido por una sola voz, que obedece a prácticas musicales extra-occidentales que constituyen las "raices" de la música occidental como la música popular medieval o el canto llano. Entre estos modos, el modo dórico o modo de Mi tan presente en la música tradicional de la cuenca del Mediterráneo está a la base del cante flamenco, especialmente en la práctica del llamado "cante jondo".

  • El modalismo contemporáneo que es un sistema armónico occidental perfeccionado y utilizado por varios compositores de finales del XIX, principios del XX y por el jazz modal de los años 60-70 del siglo XX.

Los modos se caracterizan por elementos formales (las escalas), convencionales (utilización de fórmulas melódicas) y por un aspecto emocional (el sentimiento modal). No es extraño pues que la expresión más común de los aficionados a la hora de definir el flamenco sea "un sentimiento". Desde un punto de vista musical, está definición responde al sentimiento modal que constituye el contenido afectivo y caracteriza cada modo. Jacques Siron señala que "El sentimiento modal se basa en un acercamiento psicológico profundo. Sobrepasa la noción de una música que solo sería la suma de convenciones, como definimos a menudo la música occidental y su estética (...) El sentimiento modal lleva varios nombres según las músicas. En la música griega antigua se llama ethos. Lo encontramos en la música andaluza y el flamenco (duende), en el mundo musulmán (tarab), en los modos de rezos hebreos, en el feeling blues o en la soul music (literalmente: música del alma). Algunas músicas son muy precisas en la descripción del sentimiento modal. Por ejemplo en la tradición india, el râga -palabra que significa "pasión" o "sentimiento"- es muy individualizado: se asocia a ocho modos estéticos (rasa) que representan el amor, la valentía, la repugnancia, la ira, la alegría, el terror, la piedad y la sorpresa" (3).

Por otra parte el pensamiento musical modal es esencialmente oral, se nutre de una memoria viva y de una transmisión oral con improvisaciones a partir de un marco modal fijo.

Al final del siglo XIX, el sistema tonal Mayor-menor de la música occidental muestra signos de agotamiento con progresiones armónicas demasiado previsibles y dos tendencias le hacen evolucionar: la armonía cromática llevada a sus últimas consecuencias (sobre todo en los paises germánicos con el caso paradigmático de Wagner) y un regreso a los modos eclesiásticos medievales, el modalismo, con compositores franceses como Fauré, Debussy o Ravel y rusos como Moussorgski o Scriabine. De alguna manera es la misma actitud la que tiene Manolo Sanlúcar con la elaboración del sistema que desarrolla en su obra Locura de Brisa y Trino, con un regreso a los antiguos modos griegos.

 

Locura de Brisa y Trino.

Grabada con la voz de Carmen Linares, la segunda guitarra de Isidro, la percusión de Tino Di Geraldo y con poesías de Federico García Lorca, esta obra marca la búsqueda y utilización de un sistema musical elaborado desde el conocimiento de la naturaleza de la música flamenca. Aunque incluye siete temas, este sistema se aprecia en "Adán" sobre ritmo de soleá, "Normas" sobre la referencia de los estilos de Levante, "Campo" sobre ritmo de seguiriya y el dúo para voz y guitarra "Gacela del amor desesperado", los otros temas "El poeta pide a su amor que le escriba", "Carta a Doña Rosita" y "Son de negros en Cuba" ya más convencionales. Existe una admirable cinta de vídeo elaborada por el Taller de Músics de Barcelona donde Manolo Sanlúcar explica con toda claridad el proceso de descubrimiento y elaboración de este sistema musical que brinda ahora al flamenco (4). Partiendo de la naturaleza modal del flamenco y de su escala descendente basada en el tetracordio dórico (frigio en la nomenclatura moderna) y cuestionando la interpretación tonal que el mundo musical occidental o "clásico" ("escolástico" es su expresión) hizo y hace del flamenco, en su clase magistral el guitarrista-compositor incide en lo absurdo de considerar el flamenco desde el prisma de la tonalidad. Porque " Estructuralmente y melodicamente somos griegos, de la cultura musical griega, y por otro lado armonicamente, con el sistema armónico occidental, somos occidentales armonizando, entonces esa es la gran fusión, ésa es la verddera fusión , que la conjugación de estos dos mundos hace que el flamenco sea hoy lo que somos" (5), a defecto de no tener otra herramienta porque está por elaborar, usa el léxico"clásico" para desarrollar su discurso. Partiendo pues del tetracordio LA SOL FA MI que diferencia la naturaleza del flamenco con respecto a otras culturas musicales y usando pues el lenguaje armónico tonal, desde su larga experiencia como músico flamenco señala que para la música flamenca la tónica es Mi, la dominante Fa, La sería la subdominante y Sol la mediante, un sistema armónico fundamentado pues por cuatro pilares en lugar de tres como tiene la tonalidad (tónica, dominante y subdominante), además con una peculiaridad que acusa todo su carácter: entre la tónica y la dominante solo existe medio-tono. A partir de esta premisa con los modos griegos como punto de partida (dórico, frigio, lidio y mixolidio) y sus inversiones hypodórico, hypofrigio, etc., constata que se trata de un sistema abierto y cerrado a la vez puesto que el primer modo (dórico) coincide con el último de los hypos, un sistema completo, con un "desarrollo nada arbitrario, un desarrollo científico". Pasa seguidamente a armonizar con la guitarra cada grado de las escalas griegas, constatando la sensación de reposo que proporciona los acordes elaborados, salvo el acorde elaborado sobre el si del mixolidio que produce tensión. Ampliando a la octava este acorde constata que se trata de un acorde de 9ª, acorde que desde hace años le sonaba flamenco (6), intuyendo esta naturaleza sin poder explicar el porqué, que resuelve ahora después de su análisis. Moviéndose pues en este sistema abierto y cerrado engendrado a partir del modo dórico que fundamenta el flamenco, aplica los principios de modulación que ha trabajado a lo largo de su obra y sin salirse de la especificidad armónica del flamenco, sobre todo el espacio de medio-tono entre tónica y dominante, elabora este nuevo sistema armónico que le permite modular a cualquier grado pasando incluso por cadencias sobre medio-tonos (base del tetracordio flamenco) que le confiere cierta impresión dodecafónica: utilizar todos los tonos y semi-tonos de una escala dentro de un sistema coherente y sin dejar de sonar flamenco, he aquí la proeza que consigue Manolo Sanlúcar con Locura de Brisa y Trino, una obra revolucionaria desde la tradición, como vamos a ver a continuación.

 

Una obra revolucionaria.

Si hechamos un vistazo a la historia reciente de la guitarra flamenca, vemos que entre otras cosas se ha ampliado sobretodo dos recursos que Ramón Montoya utilizó en su época: ampliación de posiciones en el mastil para marcar la cadencia andaluza (armonización del tetracordio dórico) y nuevas afinaciones. Si la memoria de los tocaores "antiguos" nos hablan de dos formas de marcar la cadencia andaluza, con el toque "por arriba" (Mi modal) y el toque "por medio" (7), con el dúo Ramón Montoya/ Antonio Chacón vemos la consolidación de otras formas hoy clásicas como el llamado toque "por granaína" (Si modal), toque "por Levante" (Fa# modal). Ramón Montoya amplió incluso esta última forma a un toque solista "por minera" (Sol# modal) un tono más alto que el anterior, pero manteniendo las mismas disonancias que dan el color levantino (8). También explotó la afinación del laúd renacentista para proponer otra scordatura y ampliar la cadencia andaluza con el toque " por rondeña" (do# modal, con sexta en Re y tercera en Fa#). La utilización sistemática de determinados toques para determinados cantes ha educado el público de los aficionados en la asociación del color de cada cadencia con cantes correspondientes: el toque "por medio" para la seguiriya, bulería por soleá, algunas soleares, algunos fandangos, gran parte de las bulerías, el toque "por arriba" para las soleares, las malagueñas, las serranas, algunas bulerías, el toque "por granaína" para las granaínas y medias granaínas, el toque "por Levante" para los estilos mineros, etc. hasta configurar unas reglas estéticas de referencia para artistas y público. Así, para el oído de la mayoría de los aficionados no cabe una seguiriya acompañada con el toque "por Levante", o una malagueña acompañada "por medio" por ejemplo. Estas reglas han marcado todo el siglo XX y están muy interiorizadas en la educación y percepción de "lo flamenco".

Después de un largo periodo de explotación de los toques fijados sobre todo por Ramón Montoya, la generación de Paco de Lucía/Manolo Sanlúcar/ Serranito en su búsqueda de ampliar el horizonte musical del flamenco, se ha visto obligada a ampliar estas reglas, proponiendo nuevas formas de marcar la cadencia andaluza y nuevas afinaciones. Desde principios de los años 80, se ha trabajado en las cadencias sobre Do# (Do# modal) como en el toque de rondeña, pero sin desafinar la guitarra, y sobre Mib (Mib modal). La articulación del proceso y consolidación de las nuevas cadencias entre los guitarristas han venido y vienen a ser siempre idénticas: grabación de un toque con la nueva cadencia por uno de los maestros reconocidos a modo de fuente y grabación de diferentes toques de otros solistas "discípulos" que proponen después su versión de la nueva cadencia. Como la elaboración del nuevo toque requiere una nueva digitación de mano derecha, además del tiempo necesario para la elaboración de variaciones, se trata de un proceso lento, que dura varios años mientras cada solista graba su versión, tiempo durante el cual el oído de los aficionados se acostumbra a la nueva sonoridad, hasta formar parte de "lo flamenco". Si las cadencias sobre Do# y Mib chocaron cuando se grabaron por primera vez, hoy están perfectamente admitidas como normales.

A esta ampliación de las cadencias, hay que añadir la de las afinaciones. Paco de Lucía rompió con lo establecido en su disco Solo Quiero Caminar (1981), "obra prima" del flamenco moderno según José García-Lewis (9), donde grabó la bulería "piñonate" con el tradicional toque "por medio", pero desafinando la segunda cuerda de Si a Sib, y la primera de Mi a Re. Esta nueva afinación le permitió añadir al toque "por medio" disonancias como la segunda menor, propias del color del toque "por Levante". Iniciación de un proceso de fusión de los colores flamencos "desde dentro" que también trabajó en el cante con Camarón de la Isla (10). Después han seguido otras afinaciones, sobre todo a principios de los noventa cuando se vivió una verdadera fiebre entre los guitarristas por buscar afinaciones , como la de Mi La Do# La Do# Fa# de sexta a primera que propuso Tomatito por taranta o Re La Re Sol Sib Re por tangos, la de Si La Re Sol Si Re# que utilizó Gerardo Nuñez por seguiriya, también utilizada en esta época y ahora por El Viejín como color principal de la parte musical de las coreografías de Antonio Canales, y por Montoyita en rondeña en el grupo actual de Joaquín Cortés (11).

Además de las afinaciones, a principios de los noventa pudimos escuchar otra ruptura con las normas anteriores, la de utilizar el acompañamiento de categorías de cantes para otros cantes, lo que Claude Worms llama "metaflamenco", donde se evita la identificación inmediata de la estructura tradicional, " toque "en segundo grado" que supone una sólida cultura flamenca por parte del público" (12) Así la seguiriya "Remache" que grabó Gerardo Nuñez en su disco Jucal (1994) está compuesta sobre el "toque por granaína". Tocar por seguiriya utilizando el toque de granaína, es aquí un choque estético que sorprendió a los aficionados que empezaron entonces a quejarse de no identificar los toques cuando el solista iniciaba su composición. Una nueva actitud impresionista en el compositor de guitarra flamenca apareció en este momento y se pasó de la dicción a la sugestión, sugerir más que decir. ¿Cómo sugerir el carácter jondo de la seguiriya sin recurrir al sonido del toque "por medio", asociado a lo jondo desde que la guitarra flamenca inició su andadura? Gerardo Nuñez utilizará dos recursos: sobre todo un bajo profundo desafinando la sexta dos tonos y medio que pasa de Mi a Si, bajo que se encargará de hacer sonar de forma obsesiva en su composición, una disonancia de segunda menor en las partes agudas desafinando la primera de medio tono que pasa de Mi a Re#. De esta manera su composición utiliza tres colores flamencos tradicionales: el de seguiriya dado por profundos bordones, el de granaína por la cadencia utilizada, el de Levante por la utilización del intervalo de segunda menor en las partes agudas. Juan Manuel Cañizares utilizará la misma cadencia y la misma afinación en la seguiriya que grabará con Enrique Morente en la película Flamencos (1996) de Carlos Saura, ya desde una concepción más abstracta del toque, carente de referencias antropológicas (13). Otro ejemplo de esta utilización de nuevas cadencias en los toques tradicionales lo tenemos en Vicente Amigo quien inicia la granaína "Morente" del disco De mi Corazón al Aire (1991) con la cadencia sobre Mib, antes de modular al modo de si de la granaína. Sin embargo uno escucha esta composición y no duda desde el primer momento que el toque es por granaína. ¿Cómo consigue Vicente Amigo sugerir la granaína con una cadencia que no es la suya? En sus posiciones de acordes de mano izquierda con la cadencia sobre Mib, tendrá la habilidad de utilizar una serie de cuerdas al aire que también aparecen en el toque de granaína y que definen en gran parte el sonido de la granaína. En otro corte de este disco propondrá también su versión de la cadencia sobre Mib que hemos referido antes, con la bulería por soleá "Reino de Silia" (14), iniciará sus alegrías "Maestro Sanlúcar" sobre la armonía de la minera (15) e incluirá falsetas de farruca en la soleá "Tío Arango". Si utiliza el tradicional toque "por medio" en su primera bulería "Gitano de Lucía", ofrecerá su versión del toque sobre la cadencia en Do# en la bulería "El mandaíto" en su siguiente producción discográfica Vivencias Imaginadas (1995).

Sin embargo, la última década del siglo XX señala también cierta saturación, signos de agotamiento y problemas que tiene que afrontar la guitarra flamenca.

Si la cantidad de discos de aspirantes a solista es asombrosa en la última década, desgraciadamente no corresponde con calidad y señala la saturación y agotamiento de fórmulas ya más que repetidas. Saturación y agotamiento de los recursos que hemos ido reseñando anteriormente: del parámetro rítmico con la hiperexplotación de la guitarra como instrumento de percusión, sobre todo en su función de acompañamiento de las nuevas formas del baile, que giran sobe todo en torno a las percusiones (de los cajones, de las palmas, de los pies, de las guitarras, de los coros, de la voz, etc...). Del parámetro armónico con la saturación y agotamiento de las nuevas afinaciones, de las cadencias andaluzas, de los procesos modulantes y del uso de disonancias. Descuido del parámetro musical melódico, aunque apreciamos muy recientemente una nueva forma de tocar menos agresiva, austera sin dejar de ser moderna, donde la melodía recupera el papel de articulador del discurso musical (16).

Lo que es asombroso es que la gran mayoría de los guitarristas flamencos han desarrollado estos recursos desde la intuición, desde la percepción: es la experiencia empírica, la larga interiorización de "lo flamenco" el filtro que les permite seleccionar lo que suena flamenco y lo que deja de serlo, aunque los recursos hasta ahora utilizados han alcanzado un grado tal de desarrollo que el espacio para la emoción y la sorpresa, para el arte pues, para la personalidad artística cada vez resulta más estrecho. Seguir caminando desde esta actitud, desde esta formación resulta cada día más estéril además de difícil, ya que como hemos visto el espacio artístico se ha estrechado considerablemente en estos últimos años y previsible en este sistema. A ello se añaden las presiones que ejerce sobre el artista flamenco la reciente entrada de este género en la mercadotecnia, reclamando novedad a toda costa, rapidamente y como sea. Existe hoy pues una serie de contradicciones que mantienen a este género en cierta confusión artística: sobreexplotación de recursos que ya se agotan por saturación y repetición, burdamente maquillados de modernidad mal entendida por/para ser presentados como nuevos por un mercado que no deja al artista el tiempo suficiente de madurar su proceso creativo. Sabiendo además que este artista pertenece a un género musical como hemos visto que por sus características ágrafas tiene su propio ritmo natural de interiorización y evolución, la esquizofrenia se acentúa aún más entre este ritmo y el ritmo "de infarto" impuesto por el mercado.

Por este motivo la obra Locura de brisa y trino de Manolo Sanlúcar aparece como revolucionaria: porque es el resultado de un largo proceso de maduración que no obedece a los dictados de "la moda" reinante, porque deja vislumbrar nuevos espacios artísticos desde el flamenco sin necesidad de maquillaje ni travestismo, porque presenta una ampliación razonada del modalismo hecha por un compositor que pertenece y reinvindica su cultura flamenca como hecho diferenciador, porque ha sido capaz de superar el vacío teórico que suele caracterizar a las músicas de tradición modal y demostrar en el caso del flamenco que no obedece a una arbitrariedad (a la vez que razonarlo con el propio discurso armónico tonal) , sino que se fundamenta en un sistema artístico coherente, porque es el resultado de su propia angustia como artista que busca dar sentido a la realidad que le rodea. Desde el devenir de su expresión artística, el flamenco, adquiere además especial significado e interés porque pertenece a uno de los ritos de paso que cruzan el flamenco hoy, el paso del flamenco de "intuición" al flamenco de "reflexión" (17). Si además consideramos todo el bagaje vivencial y profesional del autor que lo convierte en una de las "fuentes" de esta cultura musical ágrafa donde la transmisión de maestro a artesano constituye una de las bases de su supervivencia, el compromiso y la generosidad de Manolo Sanlúcar con esta cultura, con su gente, logra un relieve sobresaliente: su obra cierra una época a la vez que inicia otra.

Notas:

  1. ver al respecto el análisis de su obra que hacemos en "La guitarra flamenca en la actualidad" en Historia del flamenco, vol. IV, Tartessos, Sevilla, 1996 (en colaboración con José Manuel Cano Robles).

  2. Aunque imparte clases desde 1973, cabe recordar que Manolo Sanlúcar organizó en su pueblo natal el I Curso Internacional de Guitarra "Sanlúcar" del 1 al 29 de agosto de 1982, con una asistencia notable de guitarristas de diferentes nacionalidades, entre ellos Antonio Ruiz "Kiko", uno de los más destacados solistas de guitarra flamenca en Francia, que acaba de grabar el disco Cuerda y Madera (D-Noise, 1999). También realizó el curso el joven cordobés Vicente Amigo, aventajado alumno de la academia de Merengue de Córdoba a sus 14 años, quien pasó a partir de entonces a ser alumno asíduo de Sanlúcar, y posteriormente miembro de su grupo.

    Dos años después en el marco de la III Bienal de Arte Flamenco "Ciudad de Sevilla", impartió el curso Guitarra Flamenca del 24 de septiembre al 11 de octubre de 1984, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Otra vez una nutrida asistencia de guitarristas de diversas procedencias, entre ellos profesionales de hoy como los españoles Pedro Sierra, Paco Arriaga o los franceses Celedonio y Ramón Sánchez.

    Desde hace varios años, imparte cada verano durante el mes de julio un seminario en el marco del Festival de Córdoba. Naturaleza y Forma en la Guitarra Flamenca era el título del curso impartido en el festival 2000.

    Curso especializado M. Sanlúcar es el nombre que recibe la formación integral que reciben los alumnos que visitan al maestro en el entorno natural de Sanlúcar de Barrameda.

  3. SIRON, Jacques.- La partition intérieure. Jazz, musiques improvisées, Outre Mesure, Paris, 1992, p. 243.

  4. "18 International Seminar Jazz Flamenco. Mediterranean & Improvised Music (the Composition)", Master-Classe Manolo Sanlúcar, Taller de Musics, Barcelona, 1998. La generosidad de Manolo Sanlúcar a la hora de explicar e interpretar su obra en esta clase de composición es realmente admirable, conociendo los recelos habituales de este gremio.

  5. Palabras de Manolo Sanlúcar en la cinta vídeo anteriormente referida.

  6. De hecho, desde el tema "Laberinto" grabado en el disco Al Viento (Polydor, 1982) donde desarrolla melodías sobre este Mi 9, este acorde ha seguido obsesionándole en su obra. Así abre el disco Tauromagia (Polydor, 1988) en el tema "Nacencia" que viene a ser una metáfora de la aparición de la materia flamenca y oímos también un acorde de 9ª por la orquesta al iniciar el primer movimiento de su sinfonía andaluza "Aljibe" titulado precisamente "Génesis".

  7. Si la tradición oral nos habla de dos toques iniciales, la documentación escrita como son los cancioneros de música popular nos señalan también la presencia del toque construido sobre la semi-cadencia Do Mayor/ Si7, conocido hoy como toque "por granaína " (Ver al respecto:TRIANA, F..- Arte y Artistas Flamencos, Editoriales Andaluzas Unidas, Madrid , 1986 (1º edición 1935) y TORRES, Norberto.- "La guitarra flamenca: del acompañamiento al concierto" en Rito y Geografía del Cante, Alga Editores, Murcia, 1997.

  8. Ver al respecto:
    TORRES, Norberto.- "Universalidad guitarrística del flamenco" en Actas del XXII Congreso de Arte Flamenco, Paris, septiembre 1993.

  9. GARCÍA-LEWIS, J..- "Fusión española de lo antiguo y lo moderno" en Bass Player Magazine, USA, enero 1996.

  10. Ver al respecto:
    TORRES, Norberto: "Camarón, la voz interior de Paco de Lucía" en Camarón. Cinco años después, El Olivo nº 45/46, Julio/Agosto, Villanueva de la Reina (Jaén), 1997.

  11. Ver al respecto Alta Definición. Guitarras, serie de programas realizados por TVE y emitidos en el canal Muzzik, con mini-recitales de Pepe Habichuela, Tomatito, el Paquete, Montoyita, Rafael Riqueni, Gerardo Nuñez, Juan Manuel Cañizares, Jerónimo Maya, El Viejín, el Bola, Miguel Ochando, Juan Habichuela, que constituye una buena muestra sobre la guitarra flamenca actual.

  12. WORMS, Claude.- ""Jóvenes flamencos": mort du flamenco, rupture esthétique décisive, ou tradition continuée?" en le journal d´Anvers le Standuard, 14 de octubre de 1998.

  13. Podemos escuchar de nuevo esta seguiriya en el disco Samaruco (2000) de Duquende.

  14. Aunque los guitarristas siguen actualmente trabajando sobre esta tonalidad (Enrique de Melchor y Manolo Franco la incluyen en la serie de vídeos de Encuentro Productions y Tomatito la utiliza en la bulería "A mi Niño José" del disco Spain (2000) a dúo con el pianista Michel Camilo), hemos tenido la reciente sorpresa de ver a Diego Carrasco "El Tate" utilizarla en una composición de finales de los años setenta (ver cinta nº 3 de la serie Rito y Geografía del Toque).

  15. Sobre la paulatina fusión del flamenco bajo-andaluz con el levantino por Paco de Lucía y Camarón de la Isla, ver nuestro artículo "Camarón, la voz interior de Paco de Lucía" anteriormente citado.

  16. Aunque solistas como Vicente Amigo o Rafael Riqueni han tratado siempre con exquisitez sus melodías (ambos sin casualidad alumnos de Manolo Sanlúcar), con Juan Carlos Romero (también alumno de Sanlúcar), José Luis Montón, Miguel Rivera, Oscar Herrero, etc. apreciamos una nueva forma de tocar menos agresiva, austera sin dejar de ser moderna, donde la melodía recupera el papel articulador del discurso musical. Sobre ello, Luis Maravilla comentaba ya a Manuel Herrera en 1990 que "la guitarra ha evolucionado mucho y ahora se toca la guitarra como no se ha tocado nunca. Tecnicamente se toca como no se ha tocado nunca: la precisión, la pulsación, la ejecución que tienen los muchachos... eso no se ha conseguido nunca. Tecnicamente se toca como no se ha tocado en la vida. El estilo también ha cambiado: hoy se tocan mucho todas las cosas de ritmo... Pero eso es también una corriente internacional, que eso viene del rock y de las corrientes musicales del mundo que van por el ritmo y no por la melodía. Ahora no se puede oir a Mozart, ni a Chopín... Ahora sólo cosas de ritmo. Y en lo flamenco, pues todos los conjuntos que se inspiran en lo flamenco van por tocar bulerías y tangos. Cosas a compás. Y que llevan el bongo, el madero, la caja (...) El ritmo, en la música, es fantástico, es maravilloso... pero ahí no queda todo. Están bien las cosas rítmicas, pero ¿y la melodía? ¿es que no es importante la melodía?" (Entrevista a Luis Maravilla en Sevilla flamenca nº 68, noviembre 1990, p. 48).

    Por otra parte, el lector interesado en conocer más a fondo los problemas actuales de la guitarra flamenca podrá consultar nuestro trabajo "La guitarra flamenca después de Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar y Serranito" en La Pequeña Gran Historia del Flamenco, Puente-Genil, 2000 (pendiente de publicación, Diputación Provincial de Córdoba, 2001).

  17. Para más detalles sobre los ritos de paso que cruzan el flamenco contemporáneo, ver nuestra ponencia "Reflexiones sobre el flamenco en las periferias: el caso catalán", Actas del XXVIII Congreso de Arte Flamenco "Barcelona es flamenca", Barcelona, 2000.
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