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Flamenco y pedagogía
por Rafael Hoces Ortega.
EL FLAMENCO nunca ha sido un fenómeno de masas. Ha sido considerado por el público en general desde su nacimiento 200 años atrás como una manifestación cultural musical perteneciente a un grupo privilegiado: los gitanos, y a una clase social media-baja, condenado a tugurios y a gente de mal vivir. Por ellos muchos han rehusado verse identificados con él. Sin embargo estos tópicos no son del todo ciertos, y menos en nuestra sociedad flamenca actual, en donde ya no existe esa exagerada distinción gitano-no gitano, y en donde poco a poco se va desterrando el mito de lo "chabacanero" del flamenco. El flamenco es primero patrimonio de los habitantes del sur de España, y ahora también del resto del mundo.
Iniciativas como las de la Junta de Andalucía en la promoción de este arte, federación de peñas de Andalucía, congreso de arte flamenco, Feria Mundial del Flamenco, asociaciones universitarias (en nuestro caso AUDEF), Centro Andaluz de Flamenco... están haciendo mucho por dar a conocer una visión lo más exacta posible de la realidad flamenca actual. Numerosos escritos por parte de etnólogos, musicólogos, filólogos, artistas estudiosos.. dan una perspectiva de este arte: Norberto Torres, Paco Serrano, M.A. Berlanga...se unen a esta causa.
Por nuestra parte en el Centro de Estudios Flamencos tratamos de sumarnos a estas ideas tratando de llevar a cabo unas enseñanzas lo más académicas y completas posibles. De este modo contribuimos, según mi humilde opinión, a la divulgación del flamenco en su faceta más "limpia", esto es, lejos de etiquetas preestablecidas.
Y es que la enseñanza de esta cultura musical presenta grandes inconvenientes por la dificultad que supone escribir lo que siempre ha sido por transmisión oral. Todo se aprende de oído y repitiendo mil veces, aunque a veces no sepamos ni lo que hacemos (es el caso de cantaores que no conocen los estilos que cantan). Es para nosotros, los profesores, una tarea nada fácil, máxime si tenemos en cuenta los escasos estudios pedagógicos serios (y por escrito) sobretodo en el cante y baile. Si a esto sumamos el hecho de que existan auténticos artistas que son incapaces de enseñar dos notas seguidas, juzgue usted mismo. Si la incapacidad pedagógica sumamos la falta de experiencia y de escritos el resultado es desastroso.
Ya tenemos profesores del Conservatorio que son capaces de enseñar con algo más de solvencia, aunque el camino para equipararse a otras músicas es algo más lento, debido, quizás, al escaso número de personas que se preocupan por la enseñanza. Así pues el flamenco sigue siendo una asignatura pendiente para instituciones públicas y privadas, aún queda mucho por hacer. Ojalá caigamos en buenas manos políticas que no publiquen "España no es sólo Flamenco" sino que promulguen "España es Flamenco, por supuesto, y mucho más".
En definitiva este arte es en sí una música nuestra (andaluza y universal), muy original, considerada como algo único entre las músicas del mundo. Y es patrimonio nuestro (de los flamencos) , principalmente. Quizás no nos damos cuenta de esto, dejando pasar la oportunidad que se nos ha brindado al nacer en esta bella tierra, cuna del flamenco, máxime si tenemos en cuenta lo difícil que es hacer flamenco fuera de las fronteras de nuestro país, y lo fácil que es encontrarlo aquí en tu ciudad. Muchas personas desearían estar en tu piel.
Rafael Hoces Ortega.
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