| .. |
LOS SMASH EN PLÁSTICOS ¿Cuál fue el primer single en salir al mercado? Esto es algo en lo que nadie se pone de acuerdo, mientras Luis Clemente basándose en los comentarios que hace el inclito Jordi Sierra Fabra en el Disco Exprés, apuesta por el "I left you" al igual que el aficionado Andrés García que vivió la época heroica del rock sevillano, quien afirma que el primer disco que vio en el mercado fue el citado single. Su hermano el coleccionista de música española y entre ella la llamada progresiva, manifiesta que lo que vale para confirmar la salida de un disco a la calle es el depósito legal y por lo tanto el primer disco de Smash en salir al mercado es el single "Scouting"/ "Soneto" que data de 1.969. Así lo anota el más que fiable Diego a. Manrique en uno de esos maravillosos Track a que nos tenía acostumbrado en lo que fuera la mejor época del semanario, donde repasaba la discografía completa de los sevillanos; pero el muy cabrito se olvida de ubicar el primer single para la Philips. Yo personalmente me quedo con esta segunda lectura y paso a exponer mi tesis: el primer single que sacó Smash fue para Els 4 Vents-Diabolo y puede que al ser una casa pequeña su primera tirada no saliera de la ciudad condal donde tenía su sede y así se puede explicar lo del depósito legal y el hecho de que el amigo Andrés viera el otro antes en la tienda de discos.
La cara A del disco es el tema "Scouting" himno por antonomasia de la tribu urbana sevillana donde la voz de Julio rica en matices la va dejando caer hasta el cambio de ritmo, para posteriormente volver a la cadencia inicial, un tema capaz de despertar las más variadas sensaciones; en la cara B "Soneto" melodías y guitarras profundas desemboca con el grupo cantando a coro, fórmula que repetirían en sucesivas canciones, con la guitarra española entrecruzándose con el violín. "Escouting" saldría un año más tarde llevando en la cara B "Ensayo Nº1" un instrumental muy contundente en la línea de calidad de los anteriores, que cierra su periodo con la compañía catalana. Aunque Gualberto sale en las portadas, él asegura que cuando se grabaron no estaba en España.
Otros dos estupendos temas para empezar con buen pie en la Philips "I left you" diálogo entre el grupo y la voz solista para terminar con un ritmo endiablado y guitarras desenfrenadas. Para la otra cara eligen "One hopeless whisper" un tema blusi que comienza con guitarras y voces aterciopeladas acariciándote los oídos, roto por la sección de ritmo que lo acelera para terminar cogiendo el hilo del medio tiempo. Como canción estrella del próximo sencillo "Decission" canción country donde predominan las guitarras y la presencia americana se hace más explícita. Como acompañante el tema "Look at the raimbow" el primero que firma Gualberto para el grupo junto a su mujer donde toca casi todos los instrumentos y da entrada por primera vez al sitar, demostrando que sus ideas son cada vez más claras y efectivas en una búsqueda continua de nuevas sonoridades.
Llega su primer disco grande "Glorieta de los Lotos" la participación de Gualberto es escasa, la mayoría de los temas se gestaron cuando él estaba en U.S.A. y en el periodo del primer mosqueo gordo. Ya era significativo que no le hubieran reservado un sitio en la portada, que saldría con los tres miembros restantes. Su participación se limita a los temas de la cara A "Forever walkin" que comienza con suavidad hasta que la guitarra de Gualberto lo va subiendo de tono para darle un nuevo enfoque; en el cuarto tema "Tove and that" que toca la rítmica, es un medio tiempo donde dejan un canal para la maravillosa voz de Julio mientras por el otro fluye la música en un gran equilibrio tonal. Sigue con la rítmica además de cantar en "It´s only nithing" otra canción sensible donde dejan caer la voz adornadas con suaves punteos blusi en plan caricias hasta que cambia el ritmo y las guitarras se tornan agresivas y punzantes; Gualberto cierra su aporte a este disco poniendo voces en el "Glorieta de los Lotos". El mejor tema para mí, es el "Sitting on the truth" firmado por los tres miembros que aparecen en la portada, que comienza con un grito abierto y pelao de Julio dando paso al desenfreno, redobles del bajo martilleante seguido por el golpeo brutal de la batería por Antoñito, invitando a entrar a la guitarra que lo hace agresivamente mientras Julio desgarra la voz al límite. Otros temas destacables son el brevísimo blues acústico "Free as the green little men" y "Love millionaire" en el que continúan las guitarras acústicas aproximándose más al terreno americano. Cierra el disco el tema más cañoso con 8´53 minutos de los cuales 6 se lo pasan ensayando y discutiendo hasta que al final sale. Un disco más que aceptable si tenemos en cuenta la época y los medios puesto a su disposición.
Aparece otro sencillo con el tema "Love millionaire" en la cara B que ya saliera en su primer álbum y como adelanto del segundo "Well, you know" en la cara A reservándole a Silvio un puesto en la portada, ya que se hacía cargo de la percusión.
Su segundo disco grande aparece con una horrible portada además con ahorro de créditos y cartón. Hasta ahora las portadas de sus discos incluidos sus singles habían hecho gala de un gusto exquisito reflejado en su primer plástico grande, que apareció con carpeta doble, fotos en el interior y con toda clase de créditos, reseña de los músicos que tocaban en cada tema, nada que envidiar en este aspecto a las mejores producciones internacionales. El trabajo comienza con el contundente tema elegido para el single "Well, you know" rebosante de fuerza y poder; a continuación dos temas firmados por Gualberto y Jessica "Firt mouvent" de una suavidad exquisita cantado por Gualberto al igual que "Behind the stars" donde aparece el sitar por primera vez y Juan el Lebrijano pellizca el duende caliente de los compases de la madre tierra en la –are you experienced- de este tipo que el vecino del Turruñuelo repetiría a lo largo de su carrera; lo mejor del disco junto al mencionado "Well you know" y al "Fail safe" que comienza con una guitarra Hendrixiana y el fuerte ritmo marcado por el tándem Julio-Antoñito, van invocando a unas guitarras enfurecidas que se convierten en asesinas, haciéndote que la sangre no te quepa en las venas. "We come to to smash this time" la canción que da título al disco tiene tratamiento de himno con un estribillo que corean hasta la saciedad en contraposición a la voz solista, este tema junto al folki "My funni girl" sería lanzado en single para promocionar el disco. Se completa el álbum con "Don´t be sad baby" y el escaso "Goob bye". El mismo adiós que le dicen a la Philips, compañía que nunca había creído en ellos, por lo que nuestro hombre tenía razón, las discográficas grande solo está para ganar dinero, fácil y pronto.
Para su tercer LP ya con el sello Bocassio cuenta con el francés Alan Milhau en la producción: "Era un buen productor, tenía un carácter especial, pero yo me llevaba bien con él. Hizo la producción de "El garrotín", comercialmente era lo mejor, pero artísticamente era lo peor que hizo Smash. Nosotros fuimos los primeros en incorporar matices flamencos al rock, si hay por ahí otros que fueron los primeros, que me perdonen. Es más, ya en los Murciélagos Silvio y yo que éramos los más flamencos ya hacíamos cositas de estas, aunque no llegamos a grabar". Esto declaraba Gualberto recientemente en un programa de televisión local. Alan Milhau cuenta con un soberbio olfato para detectar por donde va el gusto de la gente, lo ha demostrado con los Brincos y los Pop Tops. Por primera vez un disco del grupo suena con una vitalidad dinámica muy próxima a la de una interpretación en directo, con un muy buen estéreo y separación instrumental todo ello mezclado convenientemente en un trabajo profesional que nada tiene que envidiar a los realizados en otros países. En estas condiciones graban los temas: "El garrotín", "Alameda blues", "Ni recuerdo, ni olvido", "Tarantos", "Tangos del Ketama", "Pequeño Peter", Blues a las diez", "Al amanecer", "Arriba el cielo" y "Abalorio". El precio que pagan es alto Bocassio Records solo saca el single con sus temas más comerciales "El garrotín" que se convierte rápidamente en superventa, tema cuya estructura se basa en palo flamenco de dicho nombre, adobado con toda clase de artilugios comerciales, estribillos y coros repetitivos, música descafeinada con un wha-wha domesticado, un gran insulto para Jimi Hendrix; para la cara B "Tangos del Ketama" otra medio horterada. La rockería le vuelve la espalda y ante los rumores de separación se quedan igual, como si los coge el mismísimo tren del Barrio León.Y como colofón final los 8´50 minutos de "Ni recuerdo, ni olvido" sale dividido en las dos caras de un nuevo sencillo, esto ya es otra cosa aquí aflora la calidad a la que nos tenían acostumbrado, el tema lo comienza Julio cantado en inglés en contraposición al cante festero de Manuel sostenido por la guitarra flamenca en plan rumbeante que da la entrada a todo el grupo haciendo compás por bulerías mientras una de las eléctricas va dibujando solos de gran calidad rockera, hasta que Manuel la manda a callar para que el grupo retome el compás seco eléctrico por bulerías mejor dotado de toda la historia del rock del sur, mientras Manuel hace el cante hablao de mucho sentimiento que después desarrollaría junto a su compañera.
Estos dos singles saldría a finales de los setenta en el LP "Vanguardia y pureza del flamenco" compartido con el cantaor más rancio del universo, el duende Manuel Agujeta. La cara A reservada al grupo sevillano, se completa con el tema "Alameda Blues" otro de los buenos temas donde palpita el espíritu de la tierra interponiéndose los punteos a la guitarra acústica a la espera del cruce del cante de Manuel con el de Julio que traduce al inglés la letra del acerbo flamenco: A mí me importa poco / que un pájaro en la Alameda / se pase de un árbol a otro. El otro tema inédito es una nueva composición de Gualberto y su compañera, este particular "Taranto" llevado con la guitarra flamenca con el ritmo impuesto por el bajo y la tabla hindú mientras el violín de Henrik dibuja bellas melodías, es el único tema donde no aparece la voz de Manuel Molina y sí la de Gualberto que se superpone a la que hace el grupo.
Henrik, Ricardo Pachón y Gillen Paris acompañan a Manuel Molina en su primer single en solitario la bulería "La Mora" en la línea de lo que después haría con Lole y "La Primavera" que es una prolongación de lo que había hecho con Smash. Julio Matito grabaría en 1.976 el LP "¡Salud!" disco donde se la monta de cantautor con el solo acompañamiento de su guitarra acústica y la flauta de Pablo Guerrero, plástico que fue producido por el PSOE. Ellos fueron los primeros, después vendrían dos ramas una basada en su parte comercial ("El garrotín" y lo que hizo anteriormente La Terremoto) (las Grecas, etc.) y la parte que se basa en los temas de más calidad que es la que a los aficionados nos interesa (Gualberto, primeros discos de Triana, primero de Veneno, el "Guitarras callejeras" y "Blues de la frontera" de Pata Negra, Lole y Manuel, primero de Alameda, Imán y el compás en directo de su "Chiquillo que ha pasao", Guadalquivir, Goma, Tabletón y poco más), esto unido a los que llevaban el compás adentro como es el caso de Silvio o los Storm donde Diego reservaba una parte de su solo a tocar por bulerías, saliéndose de la batería y acompañandese de las palmas si perder el compás para pegarse unas pataitas por el escenario hasta que volvía a la misma para continuar el solo y dar entrada al grupo.
GUALBERTO
EN PLÁSTICO
En el verano de 1.970 entra en los estudios Gema de Barcelona, dejando once temas que llevan su firma y la de su compañera que canta en "Weird wedding saug" sumergiéndose en unos paisajes de gran belleza después de que Gualberto nos transporte al mismísimo corazón de la India con su sitar. El disco comienza con el instrumental "Flying in the sky" que da paso al tema acústico "The birth on the spring flower" para entrar en "Move on blues" rock, n´roll que nos traslada a mediado de los años cincuenta en toda su crudeza; "Ballad de los técnicos" es una pasada o un anuncio de Profidén hecho por un discípulo de Zappa. Para los 30 segundos de "Guitar" llaman a Jimi Hendrix que se da una vueltecita por el estudio meses antes de entregar la cuchara; "The old man is smorning" tema donde se acompaña y canta con una riqueza melódica a la que pueden resistirse pocos oídos, lo mejor del disco junto al siguiente "Were rain end rises the sun" que sigue la misma tónica que el anterior donde intercala las armonías vocales con Jessica para terminar el tema haciendo compás con las palmas mientras la guitarra española hace diabluras. El experimentalismo hindú nos llega de nuevo con el tema "Behind the star" la cumbre máxima del disco, canción que las voces del dúo compositor logran amueblar con una maestría increíble, después haría otra versión con los quejíos del Lebrijano para el segundo LP de Smash. Otra buena canción es "Flying in the sky" titulada igual que el instrumental que abre el disco (?). Prácticamente al mismo tiempo sale sale una versión completamente distinta en el segundo single de los Smash para la Philips con el título "Look at the raimbow"(Fying in the sky); cierra el disco los 30 segundos de "Flamenco" guitarra flamenca por bulerías. Un disco con mucha experimentación conteniendo cuatro o cinco buenas canciones y muy escaso de producción, Gualberto no lo escucha hasta que en 1.989 se lo ofrecen en el "Jueves" ya que nada más terminar de grabarlo salió pitando para América sin esperar los resultados. En el mismo estudio toca la guitarra con el grupo Gong en el tema "Love me baby" que se los había llevado para que grabaran igual que a los Nuevos Tiempos, el tema está considerado como uno de los mejores de la música sevillana de la época.
En noviembre de 1.974 después de regresar de su larga estancia en Estados Unidos, entra en los estudios Sonoland de Madrid con su grupo medio americano y medio español, donde el sello Gong de Movieplay realizaba sus producciones. Gualberto graba un estupendo disco con dos partes diferenciadas, la primera cara dedicada "A la vida" es de una coherencia asombrosa y sobre todo de una profunda belleza; se abre la misma con la "Canción de la primavera" tema en el que Tod el cantante hace una lectura de gran trasparencia sostenida entre las guitarras acústica y flamenca; en la "Canción del agua" el protagonismo es de todo el grupo con una amalgama de sonidos realmente conseguida, que da paso a la "Canción de las nieves" otro tema semiacústico en el que el violín de Arthur dibuja en primer plano mientras Gualberto arropa con la acústica la voz de Tod en todo momento; el siguiente es la "Canción del arco iris" en su tercera versión como siempre muy remozada solo reconocible por la melodía principal, de una elaboración tremenda donde lo hindú gracias al sitar de Gualberto está presente en sus ritmos, en sus armonías, en sus sabores entrelazándose con un juego de voces sublime al que se une Morente desde lo hondo, desde la lejanía. Que forma de reelaborar tres versiones tres canciones distintas conservando parte de la estructura, para mí la mejor pieza de esta cara seguida de cerca por la "Canción de las gaviotas" que pone el cierre a la misma, empieza suave aumentando el ritmo progresivamente hasta que aparece un juego de voces exquisito que da la alternativa al grupo para que nos adentre en los causes del experimentalismo puro y duro transformándolo todo en una música mágica, melodías que cabalga sobre el viento hasta penetrar en nuestros oídos buscando el espacio y el tiempo perdido, advirtiéndote que la cara que queda es "Al dolor". Una vez dada la vuelta al disco lo primero que nos encontramos es un "Terraplén" con la guitarra flamenca adentrándose en la solea mientras el violín pasea su bella melodía para que inmediatamente entre las quejas de Morente, finalizando el tema por bulerías; comienzo suave para "Prisioneros" hasta que la guitarra de Gualberto cambia el Ritmo al que se une todo el grupo para terminar amedrentándose para que Tod y Enrique Morente demuestren las capacidades vocales que le son innatas mientras que Gualberto exprime al máximo la flamenca. Entramos en otro momento impresionante del disco y van… el instrumental dedicado al loco maravilloso "Tarantos (para Jimi Hendrix)" guitarra flamenca, palmas y la guitarra eléctrica en plan solista total recordando épocas pasadas, todo ello aderezado con el violín en una riqueza melódica fuera de lo común; termina el álbum con un "Diálogo interior" entre el violín y la guitarra española que apasiona por la calidad de la interpretación.
El siguiente plástico en ver la luz es "Vericuetos" con el, no se repite pero tampoco se desdice de 15 años de experiencia durante los cuales han explorado paisajes bien distante entre sí, en lo temporal y en lo geográfico. "Vericuetos: Dícese de los lugares escabrosos por donde no se puede andar fácilmente. Título de un plástico de Gualberto. Gualberto: Conócese por tal a un andaluz que desde que se le nombra públicamente anda por vericuetos, musicales y de los otros". Así empezaba Jesús Ordovás la crítica del disco. Disco de una inmensa pureza, demostrando una vez más que la técnica solo es un trampolín para ir más allá desde una base, que siempre, debe poseer sentido en sí misma. La música creada aquí por Gualberto con el inconmensurable apoyo del doctor Marcos Mantero es un reguero de sensaciones entre el rock y la música culta, melancolía, euforia, tristeza que no llega nunca a explotar. Ese querer ir siempre más allá, en busca de nuevas aventuras musicales deja perplejos a sus seguidores con esta nueva entrega ya que es un disco que necesita varias escuchas para sumergirse en unos paisajes musicales de gran belleza y encanto. "Luz de invierno" sorprende tanto por la sencillez de sus planteamientos como por la calidez y el atractivo de su sonoridad; "Continuando el diálogo" es un tema ejemplo de rigor e imaginación compositiva donde sus rasgos quedan muy definidos. "Corre vuela que té pillo" es el tema más alegre que empieza fuerte para apaciguarse y volver a coger el fuerte ritmo entre las sonoridades volátiles de Marcos y la guitarra de Gualberto. La cara B la abre "Noche de Rota" único tema con pinceladas flamencas desbordante de serenidad fruto de su maestría. Termina este breve disco, al que nada le sobra ni nada le falta, con el tema "La mañana siguiente" el teclado y la guitarra en plan experimental se lanzan en prodigiosa carrera construyendo paredes de sonidos mientras la sección de Ritmo va creciendo en contundencia.
Con sus tres siguientes discos se estrecha todavía más su círculo de seguidores abocándolo a un malditismo que resulta ya excesivo para un músico de tanta calidad, pasando totalmente desapercibido en la prensa rockera del momento una vez desaparecidos el Disco Exprés y el Vibraciones. Abandona la electricidad y confirma el proyecto de escribir la música de su próximo disco sin apenas tocar nada y así aparece en el mercado "Otros días" música de cámara para cuarteto y septeto, siendo su única aportación la guitarra acústica se oye en el cuarteto, tenía previsto meter guitarras eléctricas pero desistió porque los músicos no encontraban el hilo para seguirlo. Disco hecho con unas prisas tremenda, muy pobre de producción donde recupera el tema "Continuando el diálogo" que ya grabara en "Vericuetos" por supuesto como todas sus reelaboraciones, la hace completamente distinta. Disco complejo solo para coleccionistas y fans empedernidos.
Guaberto decide aunar experiencia con Manuel Agujetas "El Grande" que ya actuara con él, en la presentación de su primer disco para la serie Gong. Tras dar unos cuantos recitales deciden plasmar la experiencia en disco y para ello cuenta en la producción con dos buenos aficionados al mundo de lo jondo, Gonzalo Garciapelayo y Julio Palacios y graban un álbum que los amigos del del Flamenco Light han puesto de parapeto para intentarnos de vender la propuesta que ellos apoyan y cuyo contenido no llega al 10% de Flamenco. En "Gualberto y Agujetas" se consigue una propuesta que hasta la fecha no la ha conseguido nadie, incorporar un instrumento ajeno al flamenco sin que se pierda un ápice de su pureza, nada aquí está hecho de cara a la galería, realizado por dos artista de culto y dos productores underground enamorado de la causa jonda y cuyo resultado supera el 95% de Flamenco en su estado más puro; donde aparecen las formas buleareras que impuso su tío el Chalao viejo al pie de la torre de San Miguel, se evoca a Paco la Luz, Juan Junquera, Tío José de Paula y al cojo Farrabú, entre otros. Esto unido a que Gualberto utiliza el sitar como mero acompañamiento, como si de una guitarra más se tratara, hace que solo el sonido envolvente del sitar limitado al máximo quede fuera de lo flamenco. Las siguiriyas siguen siendo siguiriyas, el fandango sigue siendo fandango y así todos los palos que conforman el disco. Nada que ver con el flamenco moderno para todos los públicos que nos quieren imponer. Quiero dejar claro que aquí no hay salsa, romerías…, tangos cameloncios, rumbitas graciosas, coros, estribillos, ni bulerías de mojones. "El disco con Agujetas, rancio y soberbio cantaor de Jerez, es bastante curioso porque está hecho a base de voz, guitarra flamenca y sitar. Suenan los tres a la vez, sin ensayar ("nos entendíamos con la mirada") ni regrabar: "Agujetas decía que lo que él cantaba se quedaba para siempre, que no repetía nada", recuerda el tocaor de sitar. "Yo no introduje nada, lo que hice fue tocar en vez de con una guitarra, con un sitar, pero eso fue lo fundamental en el disco". Un disco de cantes puros con la voz antigua y gitana, jerezana, de Agujetas –a resaltar sus dos estremecedoras seguiriyas-, bordada por el dulce temblor oriental que impregna el sitar, punzante y vibrador ofreciendo otra profundidad. Otra dimensión". (Luis Clemente en la "Historia del rock sevillano").
"Puente mágico" otro álbum conjunto fruto de una de las actuaciones que hizo el dúo, despertando el interés del productor Paco Ortega para que plasmen tan tremenda virguería en disco. Abre el plástico unas simpáticas "Sevillanas del puente" con palillos rimbombantes que se quedan en eso, simpáticas; con el taranto "¡No me voy para la mina!" entramos en el mundo de lo jondo, siendo impresionante el clímax creado por los trianeros y la tabla de José A. Galicia. "Raga de Granada" sigue la misma tónica el sitar de Gualberto nos canta por granaina bien arropado por la guitarra con la incorporación de la percusión y de los palillos de Pepa Monte que ahora si que suenan flamencos; ""Solea de la cava" a sitar y guitarra pelá, la belleza de la pureza del sonido, la sutilidad con que insinúa y subraya a la guitarra que en todo momento contribuye a garantizar la emoción en el mejor corte del disco, para mí. Dando la vuelta al plástico aparece como primer tema "Tangos de Nueva Delhi" interposición de los dos instrumentos protagonistas ante el compás de palmas y percusión en otro temaso donde se demuestra que se pueden hacer cositas festeras si que merme la calidad y sin caer en la comercialidad, ni en la burgaridad; la siguiente propuesta es "Nana de los sueños" Ricardo empieza el desarrollo del tema mientras Gualberto elige esta vez para cantar la eléctrica, donde la belleza de las sutiles armonías, van revistiendo unas melodías tan eficaces como inspiradas. ; para el siguiente tema "Sándalo" se templa con el sitar por tientos, mientras merodea en el ambiente el dichoso sintetizador dando paso a la eléctrica que se cruza en el camino de la flamenca y el cante (sitar). Unos matices por martinetes de Pepe León "El Ecijano" nos adentran en el último corte del disco "Candente" dando paso a la seguiriya que arranca con el taconeo de Pepa Montes mientras Gualberto hace diabluras con el sitar que desemboca en el mogollón eléctrico de todos los participantes en una catarsis final llena de musicalidad sin escatimar expresividad. Otra buena obra que hay que tener en la discoteca de cualquier buen aficionado que se precie.
"Sin comentario" este disco lo tenía ideado desde 1.990, aprovechando la llamada de la Universidad para que se enfundara otra vez la eléctrica, pero como es habitual en un músico que siempre superpone la calidad a la comercialidad no es fácil convencer a una discográfica para que se interese por su proyecto. En 1.992 hace un primer intento en unos estudios de Zaragoza, pero no le convence y se vuelve a Selva la Bari y decide grabarlo en la "Granja de Gelves" que es como denomina al estudio que tiene construido en su casa, teniéndolo terminado en 1.993, ninguna casa se interesa por el proyecto y lo deja aparcado hasta que José Martín de la tienda de disco Acetato que cuenta con un pequeño sello donde ha reeditado algunos discos de música progresiva, entre ellos los dos primeros de Gualberto con Gong, decide publicarlo y a finales de 1.996 ya tenemos el disco con una escasa distribución (sólo en tiendas muy especializadas) en la calle. El CD es el mayor homenaje hecho a la guitarra eléctrica en la piel de toro, para alborozo de la rockería, que es ahí donde lo quieren ver. La propuesta es un álbum muy bien estructurado y muy personal. Tal es así que es una especie de diario de los grandes avatares eléctrico que ha sufrido en su carrera, volviendo por sus fueros con más ganas y fuerza que nunca, en todo momento nos recuerda al mejor rock con raíces hecho en Sevilla con temas como "La Venus de los caracoles", "Acantilado", parte del desarrollo del tema "Galicia", "Diálogo" con mención honorífica para los temas "cante" como ya hiciera en discos anteriores, Gualberto nos canta con la eléctrica esta vez por solea que la va fundiendo hasta convertirlas en alegrías haciendo el soporte con el sitar, teclados y ritmos pregrabados, con un dominio impresionante de las seis cuerdas que sus admiradores conocíamos. El otro plato fuerte es "intercomunicación" único tema para el que solicita el apoyo de otros buenos músicos, optando por explorar nuevas formas expresivas, con una mezcla de instrumentos, eléctricos y acústicos que le da un gran resultado en este tema de grandes desarrollo. El CD se completa con el estupendo "Paisanos" que nos lleva directo a la India o por lo menos a Marrakech, y los temas breves "Lombriz" para guitarra sola, "Gigiguabe" sonidos secuenciados y "Chaparrón de verano" que se salen de la tónica habitual del disco.
"Con traste" es la segunda experiencia de Gualberto y Ricardo Miño juntos, para comenzar con buen pie "Campillo" un tremendo compás por bulerías que va subiendo como la espuma al que se incorpora el sitar en un diálogo con la flamenca para terminar cantando por Cai con toneladas de sentimientos festeros; la abertura del sitar da comienzo a "Quitapenas" unos tangos lentos de Málaga donde Gualberto le da densidad al cante acentuando las cuerdas vocales de su sitar rebosante de poder, para que se termine acelerando el compás hacia el terreno de unos tangos arrumbao entre las virguerías de la guitarra de Ricardo que se superpone en algunos momentos mágicos al sitar. El presentimiento de que estás ante una obra impresionante se hace cada vez más patente, sin en unos temas eminentemente festeros se derrochan tanta calidad, es evidente que van sobraos de ella, y así se confirma cuando endurecen sus propuestas con el tema "Andarrío" que comienza con un breve canto de la india Birna J. Metta que empalma con la tremenda solea de Alcalá que canta José Manzano con el solo compás de las palmas, que da paso a un punzante sitar en un clímax impresionante que te transporta en un paseo matinal por las calles de Nueva Delhi hasta que Ricardo Miño con su guitarra te devuelve a la taberna Altozano en Triana, terminado la ceremonia con una explosión jonda de todo el grupo que se va diluyendo con el paso de un carruaje. Otra vez el denso y jondo sitar abre el tema "Llanto por Federico" para que el malogrado Carlos Cano nos recite un poema entre los quejíos del cantaor y el flamenco toque de Ricardo que da el testigo ala batería y la eléctrica en una expresión rockera que no pierde de vista lo gitano. "Pa Cai… a toda vela" ritmo salinero al que el sitar se siente llamado para cantar tradicionalmente por alegrías con todo sus melismas, mientras la guitarra flamenca va tejiendo unas cortinas con sabios arpegios para dar paso de nuevo al sitar que esta vez entra cantado para atrás para que el baile de Pepa Montes edifique con su taconeo un edificio sónico de mucha envergadura, terminado el tema un coro con el clásico juguetillo de este palo siguiendo una línea flamenca. "Fuenteclara" tema que firma Pedro Ricardo Miño es el más flojo del disco, una rumba con estribillo jartible que se repite con insistencia a lo largo de su desarrollo; aunque la música es muy superior a la media de lo que se hace hoy en día como flamenco, este corte de cara a la galería no cuadra en un disco que resuma tanta calidad. "Eleonor Isabel" lleva la firma en solitario de Gualberto y nos mete de nuevo en el ajo, desarrollándose con una pureza exquisita para que la flauta dibuje unos bellos paisajes en medio de una persistente percusión en donde Gualberto se mueve a sus anchas pellizcando su sitar, finalizando con un cierre orquestal; el tema más acústico del disco "De Granada a Almería" comienza con jugueteos de sitar y guitarra mientras que el palo de agua hace su efecto a lo largo del corte logrando sugerir melodías que prescinden momentáneamente del virtuosismo. Para cerrar el CD el tema que firma en solitario Ricardo Miño "Pueblos Blancos" que arranca con un virtuoso y preciso solo de guitarra, dando entrada al piano de su hijo que esta vez le saca sonidos majestuosamente flamencos desembocando en una explosión de ritmos por bulerías de gran calidad y musicalidad sostenido por el compás de palmas y percusión que gozan de un extremado temperamento artístico. Aunque lo tenían difícil, este disco mucho más elaborado y compacto, supera a la primera entrega de los trianeros, ojalá no tengamos que esperar otros 15 años para la tercera.
Aquí queda reflejada la historia discográfica de Gualberto que lo ha consagrado entre las vanguardias musicales del momento, asimilando las amplias tendencias, siempre un paso por delante de sus coetáneos y que se ha acercado al flamenco en un viaje que tiene visos de auténtico o, cuanto menos, que traspasa la superficie llegando a la raíz, no como ocurre en los trabajos de mal llamado "Nuevo Flamenco" o Jóvenes Flamencos" que apenas rosa la corteza. Un músico que ama y respeta nuestro arte y que nunca hace declaraciones contra el verdadero flamenco. Al revés, disfruta como un aficionado más del mundo de lo jondo. Aquí están todas sus propuestas cualquiera que elijas te llevará al paraíso.
DISCOCRONOLOGÍA
1.955 - Smash (1): 1.970 1.971 1.972 1.974
1.975
1.976
1.978
1.983
1.984
1.985
1.998
2.000
Todavía se pueden encontrar sus reediciones en CD y sus últimas producciones en este formato en tiendas especializadas de Rock:
Probar en:
Esta como última opción, aquí encontrará seguro los dos primero de Gualberto para Gong, "Sin Comentario" y el doble "Nacimiento del rock en Andalucía" Es una tienda que se dedica a discos de colección por lo que los precios que trabaja son altos. La dirección es de 1.991, desconozco si ha cambiado algo. ¡SUERTE! Antonio Delgado "Sonios Negros"
|
.. |
| ïVolver | ¿Quieres escribirnos? ¿Invitarnos para una
juerga? Por favor, escribe a |