|
.. |
X FESTIVAL DE JEREZ 2006.-
COMENTARIOS FINALES - PREMIOS -
ESTADÍSTICAS.-
El Festival
consigue una buena nota general
La décima
edición del Festival de Jerez incrementó su oferta de espectáculos
respecto a otros años, pasando de trece a dieciséis jornadas. En el Teatro
Villamarta hubo espectáculos muy buenos y otros perfectamente mejorables.
La principal novedad fueron las actividades del Teatro de Guadalcacín.
Otros espacios como Los Apóstoles, Villavicencio, La Compañía, acogieron
los otros ciclos del evento anual
La vorágine de espectáculos
se inició el 24 de febrero en el Teatro Villamarta con la obra de
Joaquín Grilo titulada A solas. El jerezano, rodeado de un
elenco que brilló junto a él, tuvo una actuación feliz en la apertura del
X Festival de Jerez. La sevillana Manuela Carrasco es una de las
clásicas. Su estilo se encuadra en el arquetipo de baile que tanto gusta
al cabal. Y la propuesta de Un sorbito de lo sublime era realzar el
flamenco. La gran actuación de José Valencia volvió a definirle
como uno de los mejores cantaores de atrás. Veinticuatro horas después, el
proscenio del Villamarta era ocupado por los miembros de la Compañía de
Mario Maya. Un espectáculo notable que supo crear la adecuada
atmósfera inquietante tras el ecuador. Poca vistosidad en la primera
parte, con poco que destacar. Sin embargo, el Diálogo del Amargo
fue genial, con momentos evocadores y sugestivos del mundo lorquiano. La
tercera jornada en el Teatro nos deparó unas instantáneas plásticas para
el recuerdo, con el grupo de baile integrado por cuatro sevillanos: los
veteranos Merche Esmeralda y Manolo Marín y los jóvenes Rafael y
Adela Campallo. Baile macerado a base de talento, transido de puro
arte, alcanzó cotas de emotividad. El Día de Andalucía,
Rocío Molina llegó al Festival con El Eterno Retorno, una
reflexión nada pretenciosa sobre Nietzsche y los ciclos de la vida.
Rocío Molina mantuvo la línea de buen baile desde el comienzo de la
función hasta el final de la misma. En este número figuraba como artista
invitada Pasión Vega. La cantante tuvo una intervención magistral
en la copla con su dulzura característica.
Entramos
en marzo de la mano de Isabel Bayón. Para mí, La mujer y el
pelele fue el mejor espectáculo del Festival. Simpática y genial
simbiosis de teatro y flamenco, fue una conjunción entre el arte andaluz
con una dosis sobresaliente de interpretación. El 2 de marzo, sin función
en el Villamarta, recoge el testigo de las nueve de la noche la Sala
Compañía con Hiniesta Cortés. En Errante prevaleció la
autenticidad. Por su parte, el guitarrista Alfredo Lagos reivindicó
con su toque el protagonismo que merece. Uno de los grandes fiascos: 3 de
marzo, Sara Baras. Sabores, obra insípida que dio la de
arena. Una bailaora de este calibre debería prescindir de un cuerpo de
cante tan pobre e insustancial. El día 4, Carmen Cortés subió un
poquito el ánimo con La puerta del silencio. La catalana derrochó
esfuerzo y su actuación pasó la criba del respetable. El domingo 5, Los
Farruco dijeron poca cosa. El romance de Farruca proporcionó
los poquitos destellos de la velada. El día 6, un concepto vanguardista de
entender el baile flamenco. Asimetrías, de Andrés Marín,
ofreció una visión artística muy interesante. El 7 de marzo, primera parte
paupérrima. El Güito estuvo bien, pero su cuadro fue decepcionante,
excepto Mari Paz Lucena. Luego, en la segunda, Moraíto Chico
estuvo pletórico y gustó mucho al respetable. El miércoles 8, de nuevo en
la Sala Compañía al no haber nada en Villamarta, Marcos Flores y
Manuel Liñán con la obra titulada 2 en Compañía. Actuación meritoria y
desenvuelta de ambos, en la que el cante de atrás contó con un desacertado
Rafael Jiménez El Falo. La antepenúltima noche del Festival de Jerez es
para Carmen, de la Compañía de Aída Gómez. Una buena obra
que no renunció al argumento, pero sí al tópico. El día 10, El Pipa
en De Tablao recupera el clásico estilo de baile de aquellos viejos
inmuebles donde germinó el flamenco. La gaditana Mariana Cornejo
derrochó gracia en tanguillos y alegrías de Cádiz.
Valoración de conjunto
El Festival de Jerez
crece con respecto a otros años
El
proyecto del Festival de Jerez surgió en 1997, cuando aún el ciclo
dedicado al baile flamenco y la danza española era más una esperanza de
futuro que una realidad tangible para una ciudad necesitada de ilusiones.
Si atendemos a lo que significa el evento jerezano desde la cultura y el
turismo, sería justo catalogar de éxito la oferta de programación entre el
24 de febrero y el 11 de marzo, pues la demanda cubrió una vez más las
previsiones. Y todo ello, a pesar del incremento cuantitativo del
Festival, pues de trece jornadas hemos pasado este año a dieciséis.
Con
frecuencia, los cursos de baile carecen del protagonismo mediático si
establecemos la comparativa con los espectáculos, sin menoscabar su
importancia dentro del conjunto de actividades. Antes bien, acaso la
parcela de la enseñanza sea primordial en la configuración de este
conglomerado, pues alumnos venidos a Jerez desde cualquier rincón
del planeta atestiguan, sólo con su masiva presencia, la calidad del
profesorado. A la par que aprendieron los secretos del baile, durante la
semana de clases tuvieron derecho a asistir al Teatro Villamarta por el
precio que desembolsaron al inscribirse. Una atracción más para los muchos
japoneses, alemanes o franceses que durante dieciséis días le han dado un
cromatismo internacional a Jerez de la Frontera: punto de encuentro
flamenco de Andalucía entre el 24 de febrero y el 11 de marzo.
Por lo que respecta a los espectáculos, el balance, aunque positivo, no
debe ocultar algunas carencias notables, como, por ejemplo, la deficiencia
vocal de algunos cuadros que actuaron en el coliseo de Plaza Romero
Martínez. Un Festival que puede mejorar en el futuro, pero que debe
catalogarse como positivo.
Los
mejores espectáculos del Festival
Entre todas las actividades
desarrolladas a lo largo de los dieciséis días del evento anual dedicado
al baile flamenco y la danza española, hay varias que se pueden tomar como
ejemplos de brillantez. Señalaré algunas como las más representativas de
las que cosecharon elogios. No obstante, bien podrían figurar algunas
funciones más en esta relación que contempla sólo las que, bajo mi
particular punto de vista -y por lo que respecta al Teatro Villamarta-
destacaron por diferentes motivos. Huelga decir que nadie por ahora goza
del don de la ubicuidad, con lo que la dinámica del Festival de Jerez
impone actuar de modo selectivo, eligiendo unos ciclos en detrimento
de otros, que no tienen por qué ser, en absoluto, peores que los del
Teatro Villamarta. La organización ha insistido para que todos los
espacios escénicos fuesen tratados con la misma importancia.
‘La
mujer y el pelele’
Fue el
mejor espectáculo del Festival como ha quedado reseñado en la
página anterior. La bailaora sevillana estuvo inconmensurable. El actor
Juan Motilla derrochó una calidad excelsa en los monólogos y diálogos
que tuvo a su cargo. Tomasito estuvo sembrado, con un compás
tremendo en el cante y en el baile. Juan José Amador gustó por su
adecuación al personaje que le tocó representar.
El flamenco desprovisto de sustancia vacía, sólo flamenco, fue
protagonista de los espectáculos de baile a cargo de Merche Esmeralda,
Manolo Marín, Adela y Rafael Campallo. Lecciones magistrales de los
veteranos y gran comportamiento de los jóvenes.
Por su parte, la guitarra de Moraíto Chico entusiasmó al público
por su esencia de toque jerezano y limpio, con falsetas que le definen
como un creador con personalidad.
Lo más emotivo vino de la mano de la última Llave de Oro del Cante,
Fosforito, que se entregó por completo.
Clausura del Festival
Blanca del Rey
El
último día del Festival de Jerez, la bailaora cordobesa, Blanca
del Rey, intervino en la
primera parte haciendo
seguiriya y soleá. Su actuación fue corta pero interesante, sobre todo en
el segundo número, manejando el mantón. Las guitarras de Curro de Jerez y
Felipe Maya fueron lo peor de la noche, porque su toque resultó aburrido,
insípido, incluso cuando dispusieron de la oportunidad para el lucimiento
en solitario. Por lo demás, ella estuvo bien. Acaso se apreció el poco
tiempo que estuvo en el escenario. No obstante, hay que valorar en la
medida justa su paso por el Festival de Jerez, ciclo anual dedicado
al baile flamenco y la danza española. El uso de una prenda como el mantón
no resulta, en absoluto, cosa sencilla. La plástica de sus movimientos
fueron seguidos con sumo interés por el público asistente a la clausura.
Fosforito
La
puerta del Festival de Jerez se cerró con una Llave de Oro,
la del maestro de Puente Genil, Antonio Fernández Díaz
Fosforito. Acompañado a la guitarra por Manuel Silveria, muy
aplaudido en las falsetas, Fosforito completó su recital con seis
palos -soleá apolá, alegrías, petenera, tientos-tangos, tarantos y
bulerías- en los que mostró su sabiduría con el pundonor de siempre. La
dilatada trayectoria de Fosforito, nacido en 1932, le ha llevado a
multitud de escenarios como cantaor y también en calidad de
conferenciante. Sus conocimientos teóricos y prácticos están fuera de toda
duda. ¡Sublime, maestro!
Peña
‘Don Antonio’
Las peñas flamencas se fueron alternando cada noche en un recorrido
itinerante por estos centros de la jondura, donde se ofrecieron una serie
de recitales pertenecientes al Festival de Jerez. El último de ellos tuvo
lugar en el Centro Cultural Don Antonio Chacón con el baile de La Rubia y
el cante de El Tolo. El espectáculo que ultimaba el décimo Festival se
dividió en dos partes iguales, destinadas a enaltecer el baile y el cante.
La primera parte, con la bailaora de origen francés, La Rubia, acompañada
por su séquito, en el que figuraban nombres como los de Ismael Heredia,
Juanillorro, Sebastián Lorca o Agustín. Después vendría el apartado vocal,
con la intervención de El Tolo. Al cierre contribuyó también,
modestamente, el autor de esta doble página, Luis Román, en calidad de
presentador de la velada que puso fin a una nueva edición de este evento
que congregó a todos lo aficionados de nuestras señas de identidad entre
el 24 de febrero y el 11 de marzo. La noche artística concluyó en plena
madrugada.
Luis Román - Diario
Información Jerez.
***************************
Joaquin Grilo, VI Premio del Público
El espectáculo "A solas", con
el que el bailaor jerezano abrió la última edición del Festival, obtiene
la mayor puntuación de los asistentes al Teatro.-
JEREZ.
El público del X Festival de Jerez
ha decidido otorgar su premio al baile del jerezano Joaquín Grilo.
El VI Premio del Público, galardón
que organiza DIARIO DE JEREZ y
patrocina González Byass, ha recaído
en el espectáculo "A solas" que
abrió el último Festival y que supuso el estreno de su nuevo trabajo.
El espectáculo de Joaquín Grilo
obtuvo la mejor media ponderada de los 14 espectáculos que este año se han
representado en el Teatro Villamarta, sobre los que el público ha tenido
la oportunidad de expresar su valoración a través de unas cartulinas que
este Diario ha venido repartiendo a la entrada del coliseo jerezano.
Una vez efectuado el recuento de todas las papeletas de votación,
"A solas" ha resultado espectáculo ganador
al obtener una media ponderada de 9,32 puntos según la participación, una
puntuación en la línea de los espectáculos que han venido recibiendo este
galardón en los últimos años.
Una vez más hay que destacar la buena participación del público en la
votación de los espectáculos, de lo que dan prueba las miles de cartulinas
que los asistentes al Teatro entregaron a las azafatas de este Diario.
El espectáculo de Grilo fue el que
'rompió el hielo' en la jornada de apertura del Festival,
el pasado 24 de febrero, completando todo el aforo del primer teatro
jerezano. Un dato a tener muy en cuenta en esta ocasión es que su trabajo
ha tenido que competir con el mayor número de espectáculos celebrados
hasta la fecha en el Villamarta al haber sido este el año en el que mayor
duración ha tenido el Festival, con 16 días.
"A solas" es un espectáculo en el
que el bailaor jerezano lleva la dirección artística y la coreografía. Él
también es el encargado del baile junto a Esther Jurado.
Se trata de una idea original del propio Grilo,
de Nuria Figueroa y de
Teófilo Calle, actor tristemente
desaparecido en fechas recientes. La adaptación del guión ha corrido a
cargo de Sebastián Haro (que también es el director de escena) y la música
es de Dani Méndez (guitarra y mandolina), Paco Iglesias (guitarra), Pablo
Martín (contrabajo), Diego Amador (pianista), Alexis Lefebvre (violín) y
José Quevedo 'Bola' (guitarra). La iluminación del espectáculo fue de
Pedro Serrano.
De su espectáculo, David Fernández escribió: "Expuso tantos recursos,
giros y colores flamencos sobre el escenario que muchos se frotaron los
ojos. No lo conocían, bailó tan sobrado de gracia, temple, elegancia y
poderío que se comió el teatro él solito. Ni luces ni cámara ni acción:
¡Qué fino baila Joaquín!, le gritaron desde el patio de butacas (...) El X
Festival de Jerez arrancó enchufado al flamenco fetén. Él y los suyos
salieron triunfantes con hechuras de grandes profesionales donde más
cuesta, en casa. Premio a la creación sin concesiones a la galería (...)
Anoche, Grilo bailó en una losa. Ángel, técnica y compás, el bailaor
total".
*********************************
Joaquín Grilo gana
el Premio de la Crítica
El bailaor, que ya había
obtenido también el del público que organiza
DIARIO DE JEREZ,
logra de esta manera el reconocimiento unánime a la calidad del
espectáculo 'A solas'
JEREZ. El bailaor jerezano, Joaquín
Grilo, por su espectáculo 'A solas',
ofrecido en el Teatro Villamarta, en la jornada inaugural del X
Festival de Jerez, la noche del 24 de
febrero pasado, ha conseguido por mayoría de votos, el Premio de
la Crítica de esta edición, fallado
ayer a medio día, en la Casa del Vino, sede del Consejo
Regulador Jerez,Xérés-Sherry, Manzanilla de Sanlúcar' y Vinagre de Jerez,
patrocinador absoluto de dicho galardón, que cada año convoca la
Revista de Flamencología de la Cátedra del
mismo nombre, para conceder al mejor espectáculo de cada edición.
El jurado del Premio de la Crítica,
presidido por el director de la 'Revista de Flamencología', Juan de
la Plata, ha estado integrado, en esta
ocasión, por los críticos Fermín Lobatón, de El País, Antonio Núñez Romero
por Radio Jerez y Localia TV, David Fernández Mejías, de DIARIO DE JEREZ,
Alberto García Reyes, de Abc, Francisco Moyano Lara, de Cambio 16, José
Manuel Gamboa de Onda Madrid y La Razón, José María Castaño, de Onda Jerez
y La Voz, de Cádiz, Manuel Martín Martín, de El Mundo, Kyoko Shikaze, de
Paseo Flamenco (revista japonesa), Estela Zatania de www.Deflamenco.com y
Manuel Chilla González de www.tristeyazul.com.
Actuó de secretario, el que lo es de la Cátedra de Flamencología,
Manuel Naranjo Loreto, sin voz ni voto, lo mismo que el presidente del
jurado.
El Premio de la Crítica consiste en
un catavino de plata del Consejo Regulador y un pergamino de la Revista de
Flamencología, y será entregado en la gala de presentación del XI Festival
de Jerez, el próximo año.
En ediciones anteriores, consiguieron alzarse con el Premio de la Crítica,
Antonio el Pipa, Antonio Márquez (dos veces), Sara Baras, el Ballet
Nacional/Antonio Gades, Javier Latorre y José de Udaeta.
********************************
X Festival de Jerez
- Estadisticas - Datos cuantitativos
El Festival de Jerez
sigue creciendo y se acerca a los 27.000 espectadores en su
décima edición
El nivel de ocupación de la oferta global de este certamen de baile
flamenco y español se sitúa casi en el 90%
El Festival de Jerez sigue creciendo año tras año y refuerza su
carácter de gran cita internacional del baile flamenco y español. Ésta es
una de las conclusiones que arroja el balance de la décima edición del
certamen, presentado ante los medios de comunicación por la alcaldesa de
la ciudad, Pilar Sánchez, acto en el que también estuvieron
presentes el delegado de Cultura, Julián Gutiérrez, y el director
de este evento, Francisco López. Los datos hechos públicos indican
que 26.900 personas han participado en las 127 actividades
organizadas, con un nivel medio de ocupación del 88 por ciento. De
otro lado, la repercusión nacional e internacional en los medios de
comunicación también ha sido mayor y afecta tanto a periódicos, revistas,
radios como a televisiones nacionales y extranjeras.
Las 26.900 personas que asistieron al X Festival de Jerez,
desde su inicio el 24 de febrero hasta su conclusión el 11 de
marzo, representan un crecimiento del 10,7% con respecto a los
24.300 espectadores de la edición anterior. Aunque el espacio
principal es el Teatro Villamarta, el certamen ha ocupado 23
zonas diferentes de la ciudad, entre las que cabe señalar el Palacio de
Villavicencio (donde se ha desarrollado el ciclo de cante Los
conciertos de Palacio), la Bodega Los Apóstoles de González Byass
(ubicación de las actuaciones del Café cantante), la Sala La Compañía
(donde en horario de tarde y noche se ha puesto en escena tres ciclos:
uno de guitarra, Bordón y cuenta nueva; otro de carácter divulgativo
–Flamenco pa’toos- y un tercero de baile, Solos en Compañía), el Teatro
de Guadalcacín (recinto que ha dado cobijo a dos ciclos de baile: Los
Novísimos y De la frontera), la Bodega San Ginés (para poner en
marcha Las tertulias de la Bodega), así como las peñas flamencas de
la ciudad y diferentes salas donde han tenido lugar los cursos de baile.
El amplio respaldo obtenido por el X Festival de Jerez, organizado
por la Fundación Teatro Villamarta, pone de relieve la importancia
de este ciclo singular y su gran repercusión a nivel regional, nacional e
internacional. Esta repercusión exterior se concreta en la presencia de
77 medios acreditados –frente a los 66 de la edición anterior-,
algunos de ellos procedentes de Japón, Alemania, Italia, Holanda,
Inglaterra y Suiza.
“Seguimos creciendo y esta nueva edición ha sido un rotundo éxito de
público, de impacto mediático y de promoción exterior de nuestra ciudad”,
manifestó la alcaldesa de Jerez, Pilar Sánchez. Añadió que los datos del
balance demuestran que “hemos acertado a la hora de mantener la esencia de
este evento, así como en las novedades introducidas”. A este respecto,
señaló la incorporación del Teatro de Gualdacacín como nuevo
espacio escénico.
A su juicio, el certamen incide de forma positiva “en la imagen de
Jerez como centro turístico cultural y contribuye a fomentar la
presencia de este tipo de visitantes”. “El festival es un elemento
estratégico que hay que seguir apoyando”, concluyó la primera
autoridad municipal, puesto que “favorece la dinamización cultural y
genera economía” en sectores relacionados con el turismo y el ocio. El
impacto económico del certamen en el municipio será detallado en un
estudio en el que colabora la Universidad de Cádiz.
Datos cuantitativos
En cuanto a los datos cuantitativos, los 14 espectáculos puestos
en escena en el Teatro Villamarta arrojan un índice medio de
ocupación del 92 por ciento. La gran aceptación que ha tenido la
programación también se refleja en otros espacios. Así, la asistencia de
público roza el 75 por ciento en los 35 espectáculos
programados en los otros recintos utilizados por el Festival de Jerez,
al margen del teatro jerezano. Como en años anteriores, el lleno siempre
estuvo asegurado en el ciclo De peña en peña que se desarrolla en los
locales de estas asociaciones flamencas.
El X Festival de Jerez no abarca sólo la programación de
espectáculos, sino que contempla un área formativa (cursos de baile) y el
desarrollo de tertulias y coloquios relacionados con el flamenco que
forman parte de las actividades complementarias.
Los 36 cursos impartidos han alcanzado una ocupación del 95 por
ciento –tres puntos más que en el pasado año- y los alumnos,
procedentes de 33 países han agotado las plazas disponibles en
30 de ellos. Los japoneses siguen siendo los más numerosos –25 por
ciento- seguidos por alemanes, norteamericanos, italianos y españoles.
Los 33 países de procedencia del alumnado representan a todos los
continentes. A este respecto, cabe mencionar que países como Venezuela,
México, Canadá, Noruega, Argentina, Australia, Taiwán, China, Rusia,
Sudáfrica, Hungría, y Chipre también están representados en el área
formativa del festival. Los datos reflejan no sólo la consolidación del
interés por aprender a bailar flamenco por parte de los alumnos de países
de Asia y Europa Occidental, sino el progresivo auge de la demanda
en zonas como Norteamérica, países de América Latina y Europa
del Este.
Principales compañías y artistas
El X Festival de Jerez fue inaugurado el pasado día 24 de
febrero por la Compañía de Joaquín Grilo, que estrenó el
montaje de A solas, y ha contado con las principales compañías y
artistas del baile flamenco y español en el Teatro Villamarta. Al
margen del de Joaquín Grilo, entre los estrenos absolutos cabe
mencionar La puerta del silencio a cargo de Carmen Cortés y
Carmen de Aída Gómez . Merche Esmeralda, Manolo Marín
y los hermanos Campallo pusieron en escena por primera vez en
España su espectáculo, mientras que Sara Baras hacía la
presentación en Andalucía de Sabores.
La programación oficial del Teatro Villamarta contó con artistas de
larga tradición bailaora como Manuela Carrasco, El Güito y Blanca del Rey,
además del cante de Fosforito y la guitarra de Moraíto. El
ímpetu generacional de Los Farruco, la dirección escénica de
Mario Maya en Diálogo del Amargo (con Juan Andrés Maya y Diego
Llori) y el baile joven y experimentado de Isabel Bayón, Antonio El
Pipa, Andrés Marín y Rocío Molina completaron la oferta del certamen
en el teatro jerezano, su espacio central.
El X Festival de Jerez ha buscado integrar todas las tendencias
artísticas existentes en la actualidad en el baile flamenco y español,
además de incluir atractivos ciclos de cante, guitarra y música de fusión.
En esta ocasión, las líneas de programación se han fijado como objetivo
recoger todo lo que acontece en el mundo flamenco durante las décadas de
los 60 a los 80, sin olvidar a las nuevas generaciones. Por esta razón, el
certamen se ha convertido en una especie de calidoscopio en el que se
incluyen todas las tendencias.
En ese carácter de “escaparate” de lo que sucede en el baile
flamenco y español hizo hincapié Francisco López, director del
certamen y máximo responsable del Teatro Villamarta. “No queremos
confeccionar una programación estrenista, que se centre en los estrenos,
porque el mercado del flamenco de un año para otro no da para tanto y
quien se empeñe en esto está engañando a todos”. En su opinión, “pasamos
revista a todo aquello que tiene interés y, dentro de esta línea, están
los estrenos con garantías”.
Festival redondo
Desde el punto de vista artístico, dijo que había sido el “festival
más redondo de todos” y apuntó que el azar es uno de los aspectos que
determina esta calificación, puesto que “todos los años ponemos el
máximo empeño”. Durante su intervención, el director del certamen dijo
que, de cara al futuro, se plantean importantes retos internos -que
afectan a la programación-, así como otros externos, que se centran en
“despertar el interés de la ciudad para que el festival sea un bien
común”.
Los casi 50 espectáculos programados suponen un incremento del
20 por ciento con respecto a la anterior edición. Ello se explica por
la mayor duración de la edición de este año: 16 días frente a los
13 días habituales en años anteriores. Francisco López dijo
que el formato de dos semanas es el “razonable” para el futuro a
medio plazo.
El X Festival de Jerez, que cuenta con el apoyo institucional de
la Consejería de Cultura de la Junta y el Ministerio de Cultura
a través del Inaem, ha contado con la colaboración de la
iniciativa privada (Unicaja, Consejo Regulador de las Denominaciones de
Origen Jerez-Xérés-Sherry, Manzanilla y Vinagre de Jerez, González Byass,
Ono y medios de comunicación como Diario de Jerez). La alcaldesa de la
ciudad agradeció este apoyo.
Jerez, 15 de marzo de 2006
Departamento de Comunicación
**********************************
|
.. |
|