ïVolver

www.tristeyazul.com - ¡Flamencos Cabales en la Red!

Crónicas

 

..


 

X FESTIVAL DE JEREZ 2006.-

Teatro Villamarta

24/02/2006

Compañía JOAQUIN GRILO.-

A SOLAS.-

En este décimo aniversario del Festival de Jerez, la apertura de la edición  ha tenido en su presentación a un jerezano, cosa grata por cierto, un bailaor dedicado a pleno al baile desde su niñez , nace en Jerez en Julio de 1968, un largo camino de aprendizaje en todas las fases de la danza, ha recorrido el mundo con las mejores compañías, yo recuerdo haberlo visto en el Cine/Teatro Gran Rex de Buenos Aires en el año 1996,  con la compañía de Paco de Lucía, en esa gira Paco llevaba de cantaor al Duquende y al baile y cajón a Joaquin Grilo, un solo baile ejecutó en aquella noche, unas alegrías que a su término recibió la ovación de la noche, allí demostró su arte dejándonos a todos  los que tuvimos la suerte de verlo un grato sabor de boca ya que su baile nos caló bien jondo en nuestro ser por lo que transmitió, esencia flamenca por los cuatro costados.

Desde hace un tiempo con sus espectáculos propios, sigue demostrando que domina todas las fases de la danza española, especialmente en lo suyo, en lo que es su sangre, es decir el Flamenco.

En el Festival de Jerez nos presentó una coreografía suya sobre una idea del escritor Teófilo Calle a quién dedicó el espectáculo, basado en el libro de  Sergio Bamberen titulado “El guardián de la luz.”

Verdaderamente para los que somos más antiguos en esto del Flamenco, a veces nos resulta difícil entender o meternos en la mente del artista cuando plasma en el escenario unos textos adaptados al baile y especialmente al flamenco más moderno o contemporáneo para llamarlo de una manera más real.

Para nosotros como digo, los de la vieja guardia, nos es a veces realmente difícil pero en este caso de la representación que nos regaló en la noche de ayer Joaquin Grilo , la cuestión nos resultó más bien fácil ya que a mi entender tanto él como toda la compañía estuvieron largamente superando la altura de las circunstancias, básicamente porque los bailes y cantes en que transcurrió la obra hablaron por si mismas, y se “entendieron” los palos del flamenco sin retoques ni tapujos.

 

A SOLAS tiene la significación de un actor que llegando al ocaso de su carrera, en su camarín y delante de su espejo cuyas luces se van apagando,  ve como la juventud que viene termina con toda una vida de ilusiones y trabajo. El espejo fiel reflejo de la realidad,  no hace más que reflejar a la persona que en él se mira. Pero no se rinde e intenta  salir de la realidad que tiene presente en su mente. Con mucho esfuerzo y con una postura de verdadera vejez bien conseguida, se calzó sus botas y bailó unos martinetes con un taconeo vivaz y que nos prepararon para entusiasmarnos con lo que seguramente seguiríamos viendo.

La interpretación del Amor de la cuál nos habló el mismo Joaquin en la presentación de la obra, tuvo el marco del magnifico baile de la primera bailarina del Ballet Nacional de España, Esther Jurado y la voz de Carmen Grilo.

La voz de José Antonio Valencia, como la sombra   del artista tuvo un eco poderoso en el martinete, aparte, su conseguida interpretación teatral le otorga muchísimo valor teniendo en cuenta  por lo difícil que resulta para artistas curtidos en otras lides que no guardan vínculo con el arte escénico. Carmen Grilo, hermana de Joaquín, cantaora,  tuvo recursos para brillar a una altura similar que el resto del reparto, destacándose  también la cantiña, en la faceta flamenca, al margen del martinete reseñado.

Toda la obra transcurre en un ritmo y compás de primera, con  continuidad y sin bache alguno, bien compaginado y con una coreografía simple y acorde con la obra, el baile de Joaquin Grilo, bien ejecutado y muy bien secundado por Esther Jurado , con mucho arte y simpatía, culminando la misma con las consabidas bulerias, las que correspondían a la obra en si mismo y la despedida de rigor en Jerez, las bulerias,  en las que Joaquín como José Antonio Valencia, demostraron su flamencura y reitero, la simpatía del espectáculo ya que ásta se mostró hasta la bajada final del telón. Un público complacido que despidió a los artistas de pie con extensos aplausos.

En definitiva un digno espectáculo para el inicio del Festival de Jerez 2006 en las que tanto organización, como siempre, como la obra elegida y el artista terminan con sobresaliente.

Manolo Chilla

Triste y Azul

********************* 

Bodega "Los Apóstoles.-

Ciclo "Café Cantante.-

Alreó de La Fragua.-

Cantaores al rojo vivo

Sin ser el Café de Chinitas y considerando las diferentes barreras visuales de la arquitectura propia del casco bodeguero, la atmósfera de Los Apóstoles de González Byass ha vuelto a acoger, dentro de la programación del X Festival de Jerez, el ciclo 'Café-cantante', que inauguró en la medianoche del pasado viernes, con más de media entrada de público, el espectáculo Alreó de la fragua. Una propuesta, añeja de partida, que reunió sobre el escenario a un puñado de voces temperamentales y viejos conocidos: Cayetano Fernández 'Nano de Jerez'; su hermano Manuel 'Gordo de Jerez'; Fernando de la Morena; y el gaditano Juan Villar.

El montaje (hay que agradecer su falta de pretensiones) arranca con unas disertaciones tópicas, de postal descolorida, que consagran al martinete como eje del trabajo en la fragua (la herencia de Tío Juane) y queja de hondura consagrada. Una recreación que, a golpe de martillo sobre yunque, enciende los ánimos del respetable con una serie de martinetes interpretados con pulcritud por cada uno de los participantes.

Funcional hasta la extenuación en la puesta en escena, ya la primera parte del espectáculo demuestra que su pragmatismo destila un insulso aroma: se lo sabían, pero no duele. Tras ese precipitado impás (lo más salvable de la madrugada) la transición hacia la taberna, el momento de sosiego tras la dura jornada al calor de la fragua, enturbia más que engrandece. Se da por efectiva justo en ese momento una sensanción única de desencanto (a sabiendas del potencial que contiene el tablao). Soléa por bulerías con la garganta quebrada del Nano. Correcto, pero sin emoción. Como en el Mito de la Caverna, busca la luz y con ella arrancar la mordaza de sus acompañantes. No lo consigue y el panorama general pese al nivel, como se ha dicho, que se presupone al elenco se ensombrece.

Con el taranto del Gordo emerge en escena la sevillana Yolanda Lorenzo, que anduvo sobria y comedida al principio y se deslució en sus otros dos números llevando al paroxismo un baile ajustado e insípido. Entretanto, Villar, con problemas de garganta que no dejaron de molestar en todo el recital, y De la Morena buceando en unos vericuetos impropios de su soniquete santiaguero, no aportaron demasiado a ese híbrido de última cena flamenca con cuatro apóstoles con ganas (quiero creer), pero con la fortuna dándoles la espalda en casi todos los instantes de actuación. De hecho, únicamente hubo destellos (los tangos que arranca Nano o los tientos de Fernando) en una propuesta de esta catadura –juega a la ortodoxia pero cae en los convencionalismos– en la que apenas sobresalieron las gargantas de unos cantaores que añoraron por un momento el fuego abrasador de la fragua. Ni siquiera el toque de Eduardo Rebollar, Periquín Niño Jero y Antonio Carrión lograron apagar el incendio que se había montando en las improvisadas tablas. No en vano, es digna de alabanza la tentativa inicial de ofrecer una mirada introspectiva (muy breve ciertamente) del trabajo en la fragua, pero a menudo (por desgracia) el póquer de cantaores no supo administrarse (por exceso y por defecto) demostrando que, como es sabido, la potencia sin control, no sirve de nada.

Francisco Sánchez Mugica - Diario de Jerez 26/02/2006

***************************

 

 

..

 

 

ïVolver

¿Quieres escribirnos? ¿Invitarnos para una juerga? Por favor, escribe a
tristeyazul@tristeyazul.com

¿Errores? Por favor, escribe a
webmaster@tristeyazul.com