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ESCUDO
MEDIO PARTIDO Y CORTADO 1º, de plata, el león rampante de gules,
coronado de oro; 2º, de oro, cuatro palos de gules; 3º, de oro,
una piel de animal cuadrúpedo curtida y extendida, cargada de
una rueda dentada de plata. Al timbre, corona ducal. Los dos primeros
cuarteles forman las armas de don Rodrigo Ponce de León,
señor de Ubrique y de las otras villas de la serranía
de Villaluenga. El tercer cuartel simboliza la industria del curtido de
pieles y fabricación de artículos de esta materia, actividad
característica del municipio. La corona, por los Ponce de
León, duques de Arcos de la Frontera. Escudo creado por el especialista
Delgado Orellana, que fue aprobado por el ayuntamiento, pleno en
sesión de 4 de febrero de 1969, y acuerdo del Consejo de
Ministros de 17 de octubre del mismo año.
UBRIQUE. Villa perteneciente al partido judicial de Arcos de la Frontera,
a 337 m de altitud. Dista 132 km. de la capital de la provincia. Su término
municipal es de 69,36 kM2 y tiene actualmente 16.322 habitantes de hecho.
Limita con los siguientes términos: al norte, con Benaocaz y El
Bosque; al este, con Villaluenga del Rosario; al sur, con la provincia
de Málaga, y al oeste, con Jerez de la Frontera y Arcos de la Frontera.
El término está situado en el macizo de la SIERRA DE GRAZALEMA
y se extiende sobre el estrecho valle del RÍO UBRIQUE, abundando
el ALCORNOQUE, la ENCINA y el QUEJIGO. Su agricultura es fundamentalmente
de secano y frutal. En la ganadería abunda el vacuno, el cabrío
y el de cerda. La MARROQUINERÍA, tradicionalmente famosa, ocupa
a la mayoría de la población, existiendo numerosos talleres.
Parece ser que el nacimiento de Ubrique tuvo lugar, con el nombre de OCURI,
en el sitio conocido por el salto de la Mora, bajo la dominación
romana, aun cuando existen vestigios anteriores, tales como un taller
de puntas de sílex y multitud de idolillos y utensilios prehistóricos
encontrados en su terreno. La larga lucha por conquistar la serranía
de Villaluenga, en tiempos de los REYES CATÓLICOS, tuvo como frente
los poderosos castillos, torres y atalayas que defendían su término.
Los Reyes premiaron por su conquista al duque de ARCOS, dándole
«de por suyo», en 1490, vida y hacienda de los pobladores de esta
serranía.
Entre las fortalezas que defendían el territorio de Ubrique figuran
las de Cardela (cuya toma supuso el nombramiento de ciudad para Arcos
de la Frontera), Fátima, Aznalmara, Tavizna, Benajut, Archite y
Garciago. Conquistado Ubrique, en 1485, por las armas cristianas y sofocada
la rebelión musulmana ocurrida en 1500 en la serranía
de Villaluenga, en 1501 la duquesa de Arcos envió 38 pobladores
–12 de ellos caballeros-. En años posteriores, se instalaron en
la población los habitantes de las aldeas de Cardela, Aznalmara,
Archite, Garciago y Tavizna, de los que procede la actual población.
La GUERRA DE LA INDEPENDENCIA supuso una página heroica en la historia
de Ubrique, distinguiéndose la partida de guerrilleros capitaneados
por Valdenebro, que consiguió derrotar, con ubriqueños y
otros vecinos de la serranía, a la Guardia Imperial francesa, entre
Gaucín y Ronda, matando a su comandante. De la misma serranía
saldrían las bandas de Valdivia, Andrés Ortiz Zárate,
el propio Valdenebro y el brigadier Francisco González, que llegaron
a tomar Ronda, obligando a los franceses a retirarse a Campillos. Igualmente
se destacó el guerrillero ZALDIVAR, del que comenta su valor FRASQUITA
LARREA en su curioso diario.
Durante la guerra civil española (1936) hay que lamentar en Ubrique
los tristes sucesos de quema de importantes obras de arte y culto existentes
en sus iglesias.
Las calles altas de Ubrique guardan la gracia y la blancura de todos los
pueblos de la serranía gaditana. Entre los edificios de interés
artístico cabe destacar el convento de Capuchinos, construido entre
los años 1660 y 1668 por iniciativa del duque de Arcos y cuyas
obras fueron dirigidas por fray Pedro de Andújar. La iglesia es
de una sola nave y guarda en su camarín central -el retablo fue
destruido por los franceses- la patrona Nuestra Señora de los Remedios.
Se trata de un bello y sobrio edificio, propio del siglo XVII, cuyo cenobio
tiene planta cuadrada, en la que se circunscribe la galería que
da entrada a las celdas, entre las que se encuentra la del BEATO DIEGO
JOSÉ DE CÁDIZ. Habitaron además este convento fray
SEBASTIÁN DE UBRIQUE, autor de una interesante monografía
de la población, y fray Diego de Valencia, hábil escritor
e historiador. La antigua iglesia de San Pedro está situada en
el centro de la población y es de estilo neoclásico. Es
obra del académico de la de San Fernando Miguel de Olivares. En
la actualidad está destinada a biblioteca pública. Su construcción
data del año 1801. La parroquia de Nuestra Señora de la
0 presenta una portada sencilla, mientras que en su interior posee planta
basilical. Sus gruesas columnas levantan bóvedas de medio cañón
en la nave central y de arista en las laterales y cúpulas en los
tres frontales perfectamente solucionadas. Su mejor escultura es la imagen
de María, que se encuentra frontera a la nave de epístola,
documentada de Gregorio Hernández, que tiene una regular restauración,
ya que el velo que cubre su cabeza no hace notar la valía y antigüedad
de la escultura.
La estampa clásica y característica de Ubrique es la que
forma la fachada e imafronte de la antigua iglesia de San Antonio, visible
desde todos los puntos de la población, guía, con su reloj,
de todos los ubriqueños. Su iglesia -casi arruinada- es de una
sola nave, con bóveda de medio cañón y cúpula
sobre pechinas. La última restauración llevada a cabo en
este templo es del siglo XVIII.
Celebra el 20 de enero la fiesta del patrón, San Sebastián,
la fiesta de las Cruces y las de Gamones y el día del Petaquero,
en mayo. La feria tiene lugar del 14 al 17 de septiembre. Existe un casino
en la plaza del Ayuntamiento, compuesto por unos 150 socios, y una peña
flamenca que trata de conservar las tradiciones folklóricas de
la región. La abundancia de cacería ha provocado la existencia
de dos peñas de cazadores y pescadores.
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