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Pueblos de Cádiz

Villamartin

 

Escudo de Alcala del Valle.

Vista del arroyo.
Calle General Franco, Villamartin.

Ganaderia lanar.
Ayuntamiento y parroquia de Villamartin.

 

ESCUDO: De gules, la torre donjonada de oro, mazonada de sable y aclarada de gules. Al timbre, corona real abierta. La torre, por la de Matrera, que dio nombre a una extensa comarca adquirida para fundar la villa. La corona, por ser antigua villa realenga. Son armas tradicionales, sin que se conozca el momento de su adopción, ni se haya instruido expediente de rehabilitación.

Villamartín es de fundación cercana, pero de los datos que se tienen y, según Rodrigo Caro y antecedentes de la época en que se fundó, debió existir otra población del mismo nombre en el mismo lugar o en otro cercano, según la escritura de carta-puebla, que dio origen al Villamartín actual, otorgada por Sevilla a los primitivos pobladores; ésta se reservaba: la fortaleza de Matrera, la torre de Villamartín y el Molino del Lobillo.

El rey ALFONSO XI, en 1342, hizo donación a la ciudad-de Sevilla del CASTILLO DE MATRERA y de todas las tierras contenidas bajo su demarcación. Desde aquella fecha, Sevilla poseyó y disfrutó de estas tierras, hasta que decidió poblarlas, vendiendo el referido campo a censo perpetuo, a una comunidad compuesta de 118 pobladores, procedentes de diversas poblaciones de las provincias de Cádiz y Sevilla, que nombraron una comisión compuesta por seis personas: Martín Hernández, Benito Sánchez, Diego Sánchez Armario, Pedro Martín, Juan Martín Madroñal y Juan González Calvo, que firmaron dicho documento, junto con los representantes de Sevilla, el día 4 de febrero de 1503, adquiriendo el pleno dominio de dicho campo de Matrera, mediante el pago perpetuo a Sevilla de un millón de maravedís al año, comprometiéndose cada poblador a edificar una casa, en el sitio señalado previamente por la ciudad.

En 1505 había ya una población de 400 vecinos, gracias a su fértil terreno que ellos iban roturando una vez desmontados. Poco tiempo se beneficiaron estos pacíficos moradores de lo legítimamente adquirido. Incumpliendo las condiciones establecidas, Sevilla inició una intervención sobre sus bienes e intereses, adueñándose finalmente, en 1507, del referido campo, expulsando de las principales explotaciones a los que las usufructuaban y despojándoles de los terrenos adquiridos. Por aquel tiempo los vecinos sufrieron una epidemia de peste que los redujo a la tercera parte y sin más terreno para subsistir que los que Sevilla quiso arrendarles nuevamente, soportando este abuso hasta 1547, en que los vecinos que aún restaban, sin tener en cuenta la enorme diferencia existente entre ellos y Sevilla, recurriendo ante la Real Chancillería de Granada, al cabildo sevillano por el despojo que habían sufrido, suplicando les fuese restituido el campo de Matrera.

A consecuencia de esta demanda se originó un largo pleito, con múltiples actuaciones y diligencias. De 1547 a 1555 se aportaron pruebas de una y otra parte. Sevilla, intentó, en agosto de 1555, que CARLOS 1 diese su aprobación, siéndole denegada. Tuvo lugar la vista del pleito en abril de 1558, dictando la Real Chancillería de Granada fallo favorable a Villamartín. Sevilla pidió y le fue admitida la revisión del pleito en 1726, cuando solamente se conservaba un confuso recuerdo del mismo.

La Real Chancillería de Granada expidió una Real Provisión al Consejo de Villamartín, invitándole para la revista del pleito, que no dio resultado, repitiéndola en 1730, y tuvo la misma suerte. En mayo de 1801 se recaudan fondos y, con los necesarios, partieron para Granada dos miembros del Consejo: Bernardo de los Ríos y José Topete, y después de una estancia allí de cinco años, en noviembre de 1806 se celebró la vista con fallo definitivamente a favor del Consejo de Villamartín. No acabó con ello el curioso pleito; Sevilla había interpuesto recurso de segunda suplicación ante el Supremo de Castilla; pero invadida la Península por los franceses, dando lugar a la GUERRA DE LA INDEPENDENCIA, todo se quedó estancado hasta 1815, en que restablecido el orden, se continuaron los trámites, culminándose éstos en 1818, con el fallo definitivo de reintegrar a Villamartín sus tierras y el producto que percibió Sevilla indebidamente del campo de Matrera durante 300 años. Final de un litigio, curiosamente paradójico, en el que quien era más débil derrotó por tres veces, en correcta lid, al más poderoso y que por el tiempo invertido en él, dio lugar a un dicho popular: «es más largo que el pleito de Matrera».

En la cima de la sierra de Pajarete, a 523 m de altura, se asientan las ruinas del castillo de Matrera, destacándose una torre cuadrada de estancias superpuestas, con plaza de armas amplia y dos puertas llamadas del Sol y de los Carros. Por sus proximidades se asentaría la desaparecida ciudad céltica de Matraria. Este castillo fue conquistado por el maestre de Calatrava, Pedro Yáñez, volviendo a los árabes y, en 1341, se RECONQUISTA definitivamente por Alfonso XI, el cual, mediante un privilegio dado en Tordesillas el 1 de abril de 1342 dona Matrera y su campo a la capital hispalense.

El monumento artístico de más carácter lo constituye la iglesia parroquial, única existente en el pueblo, que consta de tres naves y esbelta torre, iniciándose sus obras a raíz de la fundación del pueblo, acabaron en 1567, interviniendo en su construcción HERNÁN RUIZ II y Juan de Oviedo, y es de estilo mudéjar asociado al renacimiento. El retablo es de Francisco Dionisio de Rivas y su hijo Francisco Antonio, decorado con motivos geométricos, ,contiene imágenes talladas por Pedro Roldán: Misterios de la Asunción, San Pedro y San Pablo, San Joaquín y Santa Ana, y la Virgen Niña, de PABLO LEGOTE, San Carlos de Borromeo, de JUAN DE MESA, 1627, que estuvo en el desaparecido hospital de San Juan de Dios; Crucificado, de Ruiz Díaz; Jesús Resucitado, de Jerónimo Hernández; San José con el Niño, de Francisco de Ocampo, realizada en 1622, que en 1972 fue llevada a Madrid para tomar parte en la exposición organizada por Bellas Artes; Virgen del Rosario, que obtuvo el segundo premio en la Exposición Iberoamericana de Sevilla; Coro, de Miguel Cano. Otra iglesia es la de San Francisco, con imágenes de San Rafael Arcángel y San Juan de Dios, de mediados del siglo XVII un artístico retablo rococó, con la imagen del titular. Tallas de San Antonio y Jesús de la Humilde Paciencia. En esta iglesia se juró la CONSTITUCIÓN DE 1812. Otra iglesia es la de las Angustias, con interesante retablo, imágenes del Nazareno, Virgen de los Reyes y talla moderna de la Virgen con Jesús Yacente, de Juan Bernabé de Britto. A unos 10 km de Villamartín y en la margen derecha de la carretera de Ubrique, asentada sobre la falda de Pajarete, se encuentra el santuario de la Virgen de las Montañas, lugar agreste y de atractivo paisaje, atracción de la corriente mariana.

El día 8 de septiembre se celebra una tradicional y antiquísima romería, que congrega a miles de peregrinos. Constituye uno de los días festivos de más trascendencia en Villamartín. Son patronos de Villamartín san Sebastián y santa Ana.

El pueblo de Villamartín forma parte de los que integran la rutas de los pueblos blancos de la provincia gaditana, desbordado por la blancura de la cal, tan profusamente usada en la fachada de sus casas, que se asientan en su parte antigua sobre un cerro, con vías de amplia pendiente, desembocando las principales en la plaza del Cabildo, corazón del pueblo, siguiéndose desde allí a la parroquia de Santa María de las Virtudes, y más arriba casas y un colegio hasta llegar a la cima de la colina Torrevieja, a 196 m de altura, allanada donde se encuentra el colegio del mismo nombre y los depósitos de agua que abastecen la población. El casco urbano tiene más de 3 km', saliéndose de sus primitivos límites a partir de 1940, casi al finalizar esta década. Durante el mes de mayo se celebra la feria de primavera, de fecha variable, y del 25 al 28 de julio tiene lugar la verbena de Santiago y Santa Ana, emplazándose los festejos en la barriada Matrera. La fiesta grande es la feria de San Mateo, durante los días comprendidos del 20 al 24 de septiembre.

Existe un instituto nacional de Bachillerato, un centro ocupacional para mayores de 18 años, deficientes mentales y un centro de Educación Especial, con 50 plazas de internado y 100 de mediopensionistas, de carácter comarcal.

Existen grupos de teatro y artes plásticas, casino cultural, club recreativo Pajarete y hogar de ancianos.

Son pedanías de Villamartín los caseríos de La Cierva y Ermita las Montañas.


El Niño de la Albarizuela
Datos: Edit.Cinterco 1985
Dicc.Enc.Il.Prov.de Cádiz
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