Dos justificadas grabaciones flamencas
MANUEL RÍOS RUIZ
EL poeta Alberto Baeza Flores escribió los siguientes versos:
“La guitarra es, a veces
lo que sobra de un sueño,
lo que calla algún cielo,
el tiempo y la distancia.
La guitarra es, a veces,
una queja en la sombra,
una sonrisa de alma.
La guitarra es, a veces,
eso que nos espera y nos reclama.
La luz del universo está en sus cuerdas
y resuena en su caja”.
Versos que hemos recordado escuchando la guitarra de Oscar Herrero en “Abantos” (Acordes), su última entrega discográfica, en la que doblemente interpreta nueva temas, en un primer volumen con acompañamiento de voces e instrumentos, y en el segundo exclusivamente con su sonanta. Y explica el motivo de su inspiración: “Abantos es el nombre del monte que abriga a San Lorenzo de El Escorial. Se asoma a la ventana de mi estudio cada mañana desde mi más cercano Horizonte sin perder nunca la templanza. Es testigo de mis silencios, de mis lágrimas dulces con la música y de mis desvelos por el flamenco”. Como todas las obras de Oscar Herrero, “Abantos” tiene, además del don de su personalidad artística, un halo didáctico verdaderamente digno de valoración.
Y con dirección y guión del cabal Alejandro Domínguez, bajo el título “Una leyenda viva” se le rinde homenaje a el cantaor y letrista Flores El Gaditano, en un deuvede sumamente cuidado en su realización, que se justifica con el comentario que transcribimos: “Flores es memoria viva de la historia del flamenco. Su éxito le llevó a convivir con viejos colosos como Tomás Pavón, Manuel Vallejo o Cayetano de Cabra. Esto le llevó a aprender los cantes de los viejos maestros, como la petenera de La Niña de los Peines que la propia Pastora le enseñó. Compartió escenario con todas las grandes figuras del pasado siglo y fue una referencia durante más de treinta años. Su contribución al arte ha sido extensa. Cabe citar su labor de recuperación de cantes como los fandangos de Macandé, ya que fuel primero en grabarlos, permitiendo que este cante no desapareciera, al igual que hizo con otros estilos más desconocidos como los fandangos de Juan Palillos o los de Corruco de Algeciras. Es un cantaor extenso, gran intérprete de la forma clásica de la malagueña del Mellizo, aunque es en el fandango donde cuenta con un mator recorrido y conocimiento de estilos”.
Flores El Gaditano narra su vida y trayectoria artística, todo un memorial interesante y curioso, yendo desde sus comienzos a la actualidad, pasando por la creación del trío Los Gaditanos, sus rasgos de humorista y sus más de mil quinientas letras registradas. Intervienen con él, José Blas Vega, Fosforito, Matilde Coral, Paco de Lucía y quien suscribe.
Grabaciones como las comentadas, naturalmente dirigidas a un público minoritario, son de sumo interés para los investigadores y para los aficionados que gustan de ampliar sus conocimientos sobre el género en todos los aspectos. El arte flamenco, su documentación y expresión, se enriquece con estas auténticas peculiaridades discográficas.
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