| ïVolver |
| .. |
NUEVAS PARTITURAS
DE Por Norberto Torres Cortés.
"El Genio de Niño Ricardo", Alain Faucher, Affedis, 17, rue Anatole France, 95600 Eaubonne (Francia). La colección Affedis del conocido transcriptor Alain Faucher sigue con su afán de publicar obras claves de los concertistas clásicos de la guitarra flamenca. Después de Ramón Montoya y Sabicas, el genial Niño Ricardo centra la atención de Alain Faucher. Seis toques de dos Lps que grabó Manuel Serrapí: Que Cai (bulería), Campanillero, De Chiclana a Cai (alegrías) del disco Toques Flamencos (Hispavox 28508), Nostalgia Flamenca (seguiriya), Gaditanas (soleá), Sierra Nevada (granaína) del disco Guitare Flamenco (Le Chant du Monde, LDXS4339). Como señala el transcriptor en el prefacio, "Genio creativo y prolijo, elabora un estilo nuevo que dejará huella en su época pero, más aún, que será fermento de modernidad. Heredero de Montoya por la forma y de Molina por la sensibilidad, Niño Ricardo se aventura más lejos y aborda la composición de manera diferente". Pensar en músico además de guitarrista es la gran revolución que introdujo Manuel Serrapí al toque de su época. Los dedos ya no estarán supeditados a la lógica mecánica de las digitaciones, sino a la idea musical de la falseta. Quizás porque este planteamiento introducía un nuevo desafío a la técnica de guitarra flamenca de la época, Niño Ricardo no tenía todavía la mecánica necesaria para dar todo el brillo a sus composiciones originales. Prueba de ello es la versión que harán Paco de Lucía de la alegría De Chiclana a Cai y Serranito de su seguiriya en el disco In Memoriam (Polydor, 1972): el virtuosismo de la generación siguiente era necesario para reflejar nitidamente la complejidad de las ideas del Niño Ricardo. Más cabeza y musicalidad que dedos, a pesar de esta limitación el toque de Manuel Serrapí tenía tal carga de motivación musical que no pocos cantaores han reconocido que nunca cantaron mejor que con su acompañamiento. Porque era aficionado al cante antes que concertista, porque cantaba con su guitarra para hacer cantar a los demás, sus variaciones siguen siendo fuente inagotable del mejor toque flamenco. Basta para convencerse descifrar y tocar los seis toques aquí transcritos, o simplemente escuchar al propio Niño Ricardo interpretarlos en el CD que acompaña el libro, CD que tiene la ventaja de recuperar y dar a conocer grabaciones muy poco divulgadas en España del Niño Ricardo, las que realizó para el sello francés Le Chant du Monde. Este libro añade pués un doble interés: descubrir la música del Niño Ricardo y poder interpretarla. Un material imprescindible para el estudio de las obras clásicas de la guitarra flamenca.
"La Guitare Gitane & Flamenca", Vol. 1, a compás "por arriba", Claude Worms, PDG Music Publishing.
Tres capítulos dedicados a tres estilos a compás "por arriba" (tangos, soleá y rumba) con una descripción detallada de las principales técnicas de mano derecha propias de la guitarra flamenca (rasgueados, pulgar, alzapúa, picado, etc.) con consejos para su utilización eficaz, un análisis de los elementos que estructuran el toque solista (compás, llamada, falsetas, remates, etc.), numerosos ejemplos para enseñar cómo dominar los compases complejos con técnicas repetitivas de mano derecha (control rítmico) y encadenamientos "reflejos" de posiciones de mano izquierda (control melódico-armónico), análisis de falsetas tradicionales para crear y variar uno sus propias falsetas, he aquí el contenido de la última publicación de Claude Worms. Porque la dificultad principal de la guitarra flamenca, además de sus aspectos técnicos, reside en el dominio del compás, Claude Worms se ha dado cuenta que el estudio de los grandes maestros tradicionales demuestra que el uso combinado de "clichés" rítmicos (mano derecha) y armónicos (mano izquierda) facilita mucho este dominio. El objeto de este método que propone ahora es pues ayudar a entender cómo trabajar, y sobre todo cómo utilizar estos "clichés" para "tocar con el acento flamenco" y desarrollar más tarde uno su propio estilo. Además de falsetas inspiradas en las de Diego del Gastor, Dieguito de Morón, Melchor de Marchena, Juan y Pepe "Habichuela" en los tangos y las soleares, una rumba propia de excelente factura titulada "El Día 13" (toquemos guitarra), propone como hemos señalado un detallado análisis de tipo estructural del material manejado, siguiendo los principios pedagógicos elaborados por Philippe Donnier. Un CD interpretado por el propio Claude Worms recoge los diferentes ejemplos musicales aquí transcritos en cifras y músicas, lo que ayuda a la comprensión de esta peculiar colocación de acentos que da todo el carácter rítmico y original del flamenco, además del modo de Mi (aquí "por arriba"). Un método pensado pues sobre todo para los estudiantes de guitarra flamenca que no tienen la suerte de recibir de forma directa informaciones sobre la cultura flamenca, suerte reservada a los que viven rodeados de esta cultura desde la cuna. Porque Claude Worms pertenece a este colectivo de guitarristas y sabe los inconvenientes y las "fatiguitas" que supone reemplazar estas informaciones cuneras por un aprendizaje más formal, elabora ahora este método para ayudar a suplir esta falta de información. Qué duda cabe que insistir en el compás y su comprensión desde las primeras clases de guitarra flamenca es un acierto: sin compás no hay flamenco, así de sencillo y de difícil. En este sentido viene a tener, con la elaboración de otros recursos pedagógicos inteligibles para cualquier guitarrista del mundo, la misma actitud que el tradicional tocaor cuando da clase y empieza por ponerte los ritmos de soleá o tangos sobre dos acordes, y no te pone falsetas hasta que no tengas interiorizado el compás. La mano derecha es fundamental en el flamenco, digamos que es ella la que da el sello flamenco: compás ante todo, pulsación, aire, dinámica, expresión. Así deben de entenderlo guitarristas que priorizan más la mano izquierda con la armonía (jazz, bossa nova, etc.), la composición con todas las voces (clásico), los efectos de sonido (guitarra eléctrica), etc. La guitarra flamenca es seguramente de todas las guitarras la que más importancia da a la mano derecha: y es que la complejidad rítmica del flamenco llamada comúnmente "compás" ha obligado a los tocaores a usar su instrumento como instrumento de percusión, antes que instrumento armónico o melódico. "Tener la mano tonta" es como los guitarristas de flamenco llaman por ejemplo la mano derecha de un guitarrista eléctrico que deja su plectro y se pone a rasguear o tocar con el pulgar: mano sin fuerza, mal colocada, mano parapléjica, incapacitada para el flamenco. Combinar este uso rítmico de la mano derecha con sus técnicas propias y secuencias armónicas claves sobre el modo de Mi, pero sin complejidades (de allí la elección de los modelos de referencia, desde Diego del Gastor a Juan "Habichuela") para focalizar el interés en la mano "del ritmo" es, estimamos, el gran acierto de este nuevo método de Claude Worms. Porque el flamenco sin compás, y lo repetimos una vez más, no significa nada.
|
.. |
| ïVolver | ¿Quieres escribirnos? ¿Invitarnos para una
juerga? Por favor, escribe a |