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PACO DE LUCÍA. FANTASÍA FLAMENCA DE PACO DE LUCÍA, PARTITURAS. LIBRO II
(Segundo volumen de la colección oficial de
transcripciones de la obra de Paco de Lucía). De Lucía Gestión S.L.,
Madrid, 2003.
por Norberto Torres Cortés.
Editado por De Lucía Gestión S.L., la empresa oficial que se ocupa de todo lo relativo a Paco de Lucía ,y distribuído por RGB Arte Visual, nos llega ahora el segundo volumen de esta colección cuyo objetivo es la edición íntegra en partituras de la obra del maestro de Algeciras.
Ahora sí tenemos el contenido íntegro del disco Fantasía Flamenca de Paco de Lucía, aparecido en 1969. Diez toques transcritos en música y cifras de nuevo por Jorges Berges Labordeta, que son ya todos clásicos del repertorio de guitarra flamenca solista.
En primer lugar la taranta "Aires de Linares", ejercicio de virtuosismo sobre las técnicas propias de los estilos de Levante, antesala de la abrumadora taranta
"Fuente y Caudal", como los ligados de mano izquierda, los arpegios y trémolos de mano derecha, incluyendo además por primera vez en la historia de la guitarra flamenca una falseta de alzapúa en un estilo de Levante. Si la armonía sigue sonando a "azufre" como en el toque clásico de Levante, podemos apreciar ya aperturas de algunos acordes con séptimas y novenas mayores que dan al toque un colorido inaudito en varios momentos.
La alegría "Mi inspiración" con sexta en Re y tonalidad de Re Mayor, son el preludio de las alegrías que varios solistas desarrollarán después en esta tonalidad. Destaca la parte central en Re menor, que corresponde al llamado "silencio" del baile, para rematar de nuevo en tonalidad Mayor, efecto que Paco desarrollará en las alegrías del disco
Almoraima (1976).
Las "Guajiras de Lucía" fueron toda una revelación en la época del virtuosismo arrollador de Paco de Lucía en este disco y siguen siendo una pieza obligada que los guitarristas estudian para perfeccionar la mecánica en ambas manos. Planteadas como variaciones sobre un motivo, en este caso el de guajira, su perfección estructural en la tradición de "tema con variaciones" de los concertistas-compositores decimonónicos (Aguado, Sor, Arcas, Tárrega, etc...) llevaron a más de un guitarrista clásico a afirmar que detrás estaba la mano de un compositor clásico, y que un guitarrista flamenco era incapaz de componer una obra tan guitarrística. Siguen siendo hoy como decía todo un símbolo de la capacidad técnica y asimilación de otros estilos guitarrísticos en Paco de Lucía.
Paco rinde homenaje en este disco a un grande de la guitarra flamenca de concierto, Esteban Sanlúcar, olividado en España en aquel momento por haberse afincado en Argentina. Otra prueba de su curiosidad musical. A pesar de su juventud (21 años cuando sale el disco), Paco de Lucía lleva ya años viajando fuera del país y escuchando a sus colegas allí donde residen. El impacto de Esteban Sanlúcar debió de causarle impresión ya que graba ahora dos de sus obras,
"Mantilla de Feria" y "Panaderos Flamencos", obras que no faltarán entre las predilectas en sus conciertos en esta época.
Además de su calidad musical, el disco Fantasía constituye un paso más en las técnicas de guitarra flamenca. Con la bulería
"El Tempul" serán las técnicas tradicionales de rasgueados y pulgar de mano derecha las que alcanzarán cuotas inéditas, además del brío rítmico siempre presente en sus versiones de este estilo.
Este disco aborda particularmente los estilos llamados "libres". Con "Generalife bajo la Luna"
compone su primera granaína, que también se ha convertido en todo un clásico dela guitarra flamenca de concierto, y que los guitarristas estudian como obra de referencia para desarrollar las técnicas de mano derecha. En la tradición de Montoya, con revisiones disonantes a lo Niño Ricardo, suponen también un paso más en la época en el uso guitarrístico de la resonancia de las cuerdas al aire en las armonías.
"Fiesta en Moguer", fandango de los llamados "artísticos" en modalidad de La frigio, es quizá el tema más flojo del disco. Tiene sin embargo una variaciones de arpegios que han pasado a ser modelo de referencia cuando se toca hoy fandangos "por medio", como lo fue Ricardo con sus impactantes fandangos "por arriba".
Con "Lamento minero" Paco de Lucía retoma un toque casi olvidado en la época, el toque de minera de Ramón Montoya en Sol# frigio. Otra manera de tocar por Levante, otras armonías, pero manteniendo las disonancias que dan el color de Levante, el sabor a "azufre y manganeso" del toque, sobre todo las de segundas menores. Paco está ahora muy pegado al creador del estilo, Ramón Montoya, y tiene el mérito de volver a poner en circulación un toque casi caído en desuso. Siete años más tarde le dará otro aire en su disco Almoraima,
con una minera que reinventará este toque para otra concepción flamenca.
Con "Celosa" aborda la forma soleá en modalidad de La frigio. Si su disco anterior La Fabulosa Guitarra de Paco de Lucía (1967) era más ricardiano por usar más el toque "por arriba" en soleá y fandangos, al igual que en los fandangos
"Fiesta en Moguer" se fija ahora en el clásico toque "por medio", tan jerezano, tan "gitano", para darle una nueva mecánica de interpretación, siempre con el latido flamenco como columna vertebral, en este caso el de soleá.
Estos temas son seguramente de los mejores conseguidos del primer periodo de Paco de Lucía, es decir sobre todo el de la renovación técnica del toque tradicional. Aunque hoy se toca con muchas más armonías, son un buen ejemplo de cómo en su momento se pudo actualizar materiales clásicos sin traicionar la esencia de la música. Además guitarristicamente suponen una de las cumbres de la guitarra flamenca de todos los tiempos. Ahora sí, felicitamos a la casa editorial por publicarlos en su integridad.
Norberto Torres Cortés.
Articulo publicado en la
Revista El Olivo en su número del mes de Abril de 2004.-
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